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Actividades Junio 2019


15 de junio, sábado de 10:00 a 12:00h            

Taller de escritura creativa

Interesantes personarse diez minutos antes de comenzar la clase.

Aportación 12€/clase, 1 clase al mes.

 

15 de june, dissabte de 10:00 a 12:00h

Taller de d’escriptura creativa

Per a tots aquells que tinguen la necessitat d’expressar-se a través de la paraula escrita;

Interessats personar-se deu minuts abans de començar la classe.

Aportaciò 12€/classe; 1 classe al mes

 

21 y 28 de junio, viernes a las 19:00h

El caballero de la armadura oxidada

Taller sobre el simbolismo de la obra de Robert Fisher

Reserva tu plaza al 640 061 138

21 i 28 de junio, divendres a les 19:00h

Taller sobre el simbolisme de l’obra de Robert Fisher.

Reserva la teua plaça al 640 061 138

 

 

Y el sábado 29 a partir de las 19h, tapearte

Degustación de tapas y actividades relacionadas con el arte.

 

I el dissabte 29 a partir de les 19h, tapejar-te Degustació de tapes i activitats relacionades amb l’art.

 

 

 

TALLERES PERMANENTES / TALLERS PERMANENTS

 

Todos los lunes de 18:00 a 19:00

Chikung

Aportación: 10€/mes; socios 5€/mes

Tots el dilluns de 18:00 a 19:00

Chikung

Aportación: 10€/mes; socio 5€/mes

 

 

Todos los martes y jueves

Taller de pilates

Un día a la semana: 10€/mes; dos días a la semana: 20€/mes

Socios 20% descuento

 

Tots els dimarts i dijous de 9:30 a 10:30

Taller de pilates

Un dia a la setmana: 10€/mes; dues díes a la setmana: 20€/mes

Socis 20% descompte

 

Todos los jueves de 18:00 a 19:00.   

Tai Chi

Precio: 10€/mes; socios 5€/mes

Tots el dilluns de 18:00 a 19:00

Tai Chi

Aportación: 10€/mes; socio 5€/mes

 


Todos los jueves de 19:15 a 21:00h

Taller de declamación poética

Aprendemos a declamar, a corregir la dicción, a proyectar la voz y manejar l mundo emocional según el mensaje poético.

Aportación: 5€/mes

 

 

Tots els dijous de 19:15h a 21:00h

Catarsis: Reclamació poètica.

Aprendrem a declamar, a corregir la dicció, a projectar la veu i a manejar el món

emocional segons el missatge poètic.

Aportaciò: 5€/mes

Flores de Bach, resumido


La teoría del Dr. Bach

El Dr. Bach era un médico de Gales, Gran Bretaña, que además de graduarse como médico en distintas especialidades, también trabajó como investigador y científico comprometido con una manera de curar a los pacientes respetuosa y benigna; algo de lo que se sentía cada vez más alejado con la medicina alopática y por lo que terminó acercándose a la homeopatía como terapia médica.

Fue precisamente durante su labor en un hospital homeopático de Londres que empezó a observar que algunos pacientes con determinadas patologías tenían ciertos rasgos personales y emocionales en común, de modo que decidió tratar, no solo la enfermedad del paciente, sino su personalidad. Fue entonces cuando empezó a experimentar con las esencias florales de plantas recogidas en Gales como tratamiento para resolver conflictos emocionales según la personalidad del paciente. En realidad, estaba convencido de que la mente ejerce un papel determinante en las enfermedades y de que, al solucionar las afecciones emocionales, los problemas de salud se resolvían de una manera más definitiva y eficaz.

De este modo consiguió, según sus investigaciones, reunir 38 remedios que son los que se utilizan en la actualidad y que conocemos como Flores de Bach.

 

Beneficios de las Flores de Bach

Las flores de Bachtienen múltiples aplicaciones:

  • Para resolver enfermedades que tienen un origen emocional, mental o psicosomático.
  • En los niños suelen ejercer un efecto más potente que en las personas adultas.
  • Las flores de Bach también se utilizan en animales y plantas (cuando se ven expuestas a cambios o condiciones adversas).

Las flores de Bach están indicadas en personas de cualquier edad o condición, sanas o enfermas y no se conocen contraindicaciones al tomar medicamentos u otras sustancias terapéuticas.

 

Qué flores tomar

A la hora de elegir las flores que vamos a tomar, podemos recurrir a un terapeuta especializado, o implicarnos investigando sobre los efectos de cada flor y elaborar nuestra propia mezcla. Para ello, es necesario revisar la lista de los 38 remedios y sus efectos.El Dr. Bach aconsejaba que no se tomasen más de siete flores en la mezcla de tratamiento, por lo que, si nos vemos reflejados en numerosos síntomas o aplicaciones de las distintas flores, lo mejor es priorizar y determinar qué problemas son los más importantes o con qué rasgos nos sentimos más identificados hasta completar las siete flores que conformarán nuestra mezcla. A continuación te mostramos una secuencia muy resumida de los efectos y aplicaciones de cada flor:

  • Agrimony: Ocultar preocupación tras una máscara de alegría.
  • Aspen: Miedo a lo sobrenatural y a la muerte.
  • Beech: Intolerancia, arrogancia, crítica desmedida.
  • Centaury: No saber decir “no”.
  • Cerato: Buscar la aprobación y consejo o aceptación de los demás.
  • Cherry Plum: Miedo a perder el control, ataques de terror, miedo a la locura.
  • Chestnut Bud: Incapacidad para corregir y aprender de los errores.
  • Chicory: Sobreprotección y dominación egoísta.
  • Clematis: Soñar en exceso sin vivir en la realidad.
  • Crab Apple: Terror a estar sucio, a contaminarse a ser impuro.
  • Elm: Exceso de responsabilidades, colapso.
  • Gentian: Pesimismo, depresión, flaqueza, desesperanza.
  • Gorse: Cuando se ha perdido la esperanza del todo.
  • Heather: Egocentrismo desmedido, cuando todo gira entorno a uno mismo.
  • Holly: Celos, envidia, rabia, odio, rencor.
  • Honeysuckle: Anclarse en el pasado sin vivir el presente.
  • Hornbeam: Agotamiento psicológico y físico.
  • Impatience: Impaciencia, soledad, ansiedad.
  • Larch: Baja autoestima, sentimiento de fracaso.
  • Mimulus: Miedo a las situaciones cotidianas y conocidas.
  • Mustard: Depresión sin razón aparente.
  • Oak: Personas obsesivas que trabajan incansablemente y luchan contra corriente. Agotamiento profundo.
  • Olive: Agotamiento por diversas causas físicas o mentales. Derrota.
  • Pine: Eceso de sentimiento de culpa.
  • Red Chestnut: Preocupación excesiva por los seres queridos.
  • Rock Rose: Ataques de ansiedad, pánico incontrolable, estados de angustia.
  • Rock Water: Personas perfeccionistas en exceso, rigidez, exceso de control.
  • Scleranthus: Incapacidad para elegir entre varias alternativas.
  • Star of Bethlehem: Conmoción física o emocional.
  • Sweet Chestnut: Cuando se llega al límite de la desesperación y la desesperanza. Cuando ya no se vislumbra la luz.
  • Vervain: Exceso de entusiasmo y euforia, fanatismo.
  • Vine: Personas dominadoras, inflexibles y tiranas.
  • Walnut: Terror a los cambios.
  • Water Violet: Orgullo, sentimiento de superioridad.
  • White Chestnut: Exceso de pensamientos y diálogo interno.
  • Wild Oat: Dudas ante el cometido en la vida, falta de metas y ambiciones.
  • Wild Rose: Apatía, falta de motivación, tristeza.
  • Willow: Victimismo, resentimiento.


Rescue Remedy

El Dr. Bach elaboró una mezcla estándar de cinco flores para utilizar en caso de duda o en caso de crisis de angustia, desesperanza, estados de shock o crisis nerviosas. Este remedio consta de cinco flores:

  • Rock Rose
  • Impatiens
  • Cherry Plum
  • Star of Bethlehem
  • Clematis

¿Cómo tomar las flores de bach?

Si vamos a realizar un tratamiento a base de flores de Bachy decidimos visitar a un terapeuta especializado, tomaremos la mezcla que nos indique, las cantidades que nos indique y siguiendo las pautas que nos indique.

Pero si vamos a implicarnos y tomar nuestro propio remedio, lo más importante en primer lugar es informarse abundantemente. Es decir, hacer una selección de buena literatura al respecto y comprobar todas las flores, sus efectos y sus aplicaciones.

A continuación, te explicamos, de manera general, algunas pautas para elaborar y tomar tu propia mezcla. Recuerda que esta información es orientativa y que si decides seguir esta opción debes informarte en profundidad. Esto es solo una aproximación para que te hagas una idea general:

  • Para elaborar la mezcla necesitarás un recipiente vacío de vidrio de 30ml con cuentagotas. Llénalo hasta los ¾ de agua mineral o depurada. Añade 3 gotas de cada flor que quieras utilizar (máximo 7). Por último añade unas gotas de Brandy para que el alcohol actúe de conservante.
  • Pon cuatro gotas debajo de la lengua, cuatro veces al día. No lo tragues inmediatamente, procura mantenerlo en la boca unos segundos.
  • Si tienes una crisis o un ataque pánico, ansiedad o cualquier otro malestar emocional, puedes tomar cuatro gotas adicionales cuando se de el caso.
  • Procura tomarlas siempre entre comidas.
  • La forma más efectiva de obtener resultados es con constancia y regularidad.

Efectos de las Flores de Bach

Al iniciar un tratamiento con flores de Bach se pueden notar algunos efectosque, lejos de ser adversos, confirman el efecto del tratamiento. Estos son algunos síntomas:

  • El problema emocional que se quiere tratar puede manifestarse más severamente los primeros días de tratamiento.
  • La persona tratada puede manifestar cambios de humor, llanto, risa, euforia o algún tipo de desarreglo emocional los primeros días de tratamiento.
  • Tendencia a la introspección.

Estos efectos manifiestan el inicio de lo que los terapeutas florales llaman catarsis, o limpieza emocional del paciente. Los terapeutas recomiendan intentar sobrellevar los primeros días de tratamiento aunque estos síntomas aparezcan, aunque, si se hacen insoportables, se puede disminuir la dosis o cambiar la mezcla que se haya elaborado, ya que también cabe la posibilidad de que no sea la más acertada.

 

Fuente: http://www.vidanaturalia.com

 

Actividades Enero 2019

Estamos en enero

[Imagen: Jano, dios romano de los comienzos, de donde proviene el nombre de enero]

 

17 de enero, jueves a las 18:30h 

Presentación: Descubre y desarrolla tus fortalezas

La filosofía bien entendida es una gran ayuda para superar cualquier obstáculo.

17 de Gener, dijous a les 18:30h

Descubre i desenrotlla els teues fortaleces: Curs de filosofía

La filosofía ben entesa és una gran ajuda per a superar qualsevol obstacle.

 

17 de enero, jueves a las 19:15h

Curso de filosofía y vida natural 

Para poder entender las medicinas naturales como la hindú o ayurveda, la tradicional china e incluso las modernas como las flores del Dr Bach, necesitamos conocer su filosofía.

Presentación y primera clase gratuita.

17 de Gener, dijous a les 19:15h

Curs de Filosofia i Vida Natural

Per a poder entendre les medicines naturals com la hindú o ayurveda, la tradicional xinesa e inclús les més modernes com les flors del Dr Bach, necessitem conéixer les seues filosofies.

Presentació i primera classe gratuíta.

 

18 de enero, viernes a las 19:00 

Desarrollar la atención para conseguir la excelencia. Charla interactiva.

Si preguntas, atento a la respuesta ; )

Entrada libre.

18 de Gener, divendres a les 19:00

Desentrollar l’atenciò per a aconseguir l’excel.lencia: Xarrada interactiva

Qualsevol dubte pregunta-lo i atent a la resposta. Entrada lliure

 

18 de enero, viernes a las 19:00h

Presentación de curso: Tradiciones filosóficas en las antiguas civilizaciones

Tal cual, anuncia, un viaje por otros mundos para llegar a lo más profundo de ellos.

Entrada libre.

18 de Gener, divendres a les 19:00h

Curs: Tradicions filosòfiques en les antigues civilitzacions

Tal qual anuncia, un viatge per altres mons per a arribar a lo mès profund d’ells.

Presentació, entrada lliure.

Cultura de voluntariado

24 de enero, jueves a las 19:00h   

Cultura de voluntariado: encuentros de preparación al voluntariado.

Entrada libre.

24 de Gener, dijous a les 19:00h

Cultura de Voluntariat: Trobads de prepració al voluntariat.

Entrada lliure

 

25 de enero, viernes a las 19:00h 

Vida natural: micro-talleres de cultura, salud y ecología

Consejos fáciles y enseñanazas para aplicar en nuestra vida y hacerla más limpia y sana

Participación: 5€; entrada libre para socios.

25 de Gener, divendres a les 19:00h

Vida Natural: Microtallers teòrics i pràctics de cultura, salut i ecología.

Consejos fáciles i ensenyances per a aplicar en la nostra vida i fer-la més neta i sobretot sana.

Participaciò: 5€/taller; entrada lliure per a socis

 

30 de enero, miércoles a las 19:00

Taller Danzar con alma.  

Se explicará la raíz de la danza apoyada en el movimiento armónico y equilibrado, posibilitando así la armonía y el equilibrio (salud) de manera integral en cuerpo y mente.

En este proceso veremos paulatinamente un despertar corporal orientado a la curación de la sensibilidad física, la percepción y la conciencia.

Armonizar el movimiento a través de la danza, significa también ordenarlo y estructurarlo en el espacio. Con el movimiento descubrimos y conocemos el propio cuerpo, aprendemos su control, sus posibilidades de acción y transformación, lo cual nos enriquece.

Presentación gratuita

30 de Gener, dimecres a les 19:00h

Taller Dansar amb ànima

S’explicarà l’arrel de la dansa recolzada en el moviment harmònic i equilibrat, possibilitant així l’harmonia i l’equilibri (salut) de manera integral en cos i ment.

En este procés veurem gradualment un despertar corporal orientat a la curació de la sensibilitat física, la percepció i la consciència

Presentació de entrada liare.

 

TALLERES PERMANENTES/TALLERS PERMANENTS

 

Todos los miércoles a las 19:30h

Lecturas compartidas. Club de lectura

Lectura y comentarios de los libros escogidos, este mes, estoicos…distintos autores.

Entrada y participación libre

Tots els dimecres a les 19:30h

Lectures Compartides: Club de lectura

Lectura i comentaris si dóna a lloc del llibre o text triat. Entrada i participaciò lliure.

 

 

 

Todos los jueves de 19:00 a 21:00h 

Catarsis: Declamación poética

Aprendemos a declamar, a corregir la dicción, a proyectar la voz y manejar el mundo emocional según el mensaje poético.

Aportación: 10€/mes; libre para socios.

Tots els dijous de 19:00h a 21:00h

Catarsis: Reclamació poètica.

Aprendrem a declamar, a corregir la dicció, a projectar la veu i a manejar el món emocional segons el missatge poètic.

Aportaciò: 10€/mes; lliure per a socis

 

Todos los lunes y jueves de 18:00 a 19:00h

Chi Kung

Un día a la semana 20€/mes; si socio 5€/mes

Dos días a la semana 25€/mes; si socio 10€/mes

Ya te puedes incorporar

Tots els dilluns i dijous de 18:00 a 19:00h

Grup de dimarts, preu: 20€/ mes, socis 5€/mes

Grup de dijous, preu: 25€/mes, socis 10€/mes

*Se assistix a un grup o a otro…también hi ha la possibilitat d’assistir a ambdós grups per 20€/mes; 20% descompte per a socis”

Ja ets pots incorporar

 

 

Todos los martes y jueves de 9:30 a 10:00h

Pilates

Grupo de martes. Precio: 10€/mes, socios 20% descuento

Grupo de jueves. Precio: 10€/mes, socios 20% descuento

*Se asiste a un grupo o a otro…también existe la posibilidad de asistir a ambos grupos por 20€/mes; 20% descuento para socios

Ya te puedes incorporar

Tots els dimarts i dimecres de 10:00 a 11:00h

Pilates

Grup de dimarts. Preu: 10€/ mes, socis 20% descompte

Grup de dijous. Preu: 10€/mes, socios 20% descompte

*Se assistix a un grup o a otro…también hi ha la possibilitat d’assistir a ambdós grups per 20€/mes; 20% descompte per a socis”

Ja ets pots incorporar

 

 

 

La ética en la medicina (II)

INCIPIT VITA NOVA

El Renacimiento constituyó un nuevo nacimiento de la cultura clásica griega y romana, así como una tentativa del pensamiento humano para escapar de los límites impuestos por la Iglesia y el Estado, a fin de poder experimentar, observar y deducir sin prejuicios ni dogmas, en concordancia la religión y las nuevas tendencias seculares.

Pese a que en 1750 aún domina la regla según la cual “el médico debía ser cristiano” y el primer acto oficial de los nuevos medios parisienses era una visita colectiva a la catedral de Notre Dame, donde prestaban juramento de defender la religión católica, es evidente que del siglo XV al XVIII se produce una secularización lenta, pero progresiva.

Aquí se da un paso hacia la moral filantrópica. Este fenómeno, asociado al poderío creciente del poder civil y a las transformaciones de la vida social, permite el desarrollo de una medicina legal y del derecho del médico, que conocerá mayores progresos en el siglo XIX. La codificación de las obligaciones profesionales y sanitarias plantea cuestiones de orden médico-legal y la aplicación de la deontología.

EL CÓDIGO DE PERCIVAL EN EL SIGLO XIX

A principios del siglo XIX aparece el Código de Percival, que constituye el primer código de la etapa moderna de la historia de la deontología médica.

La separación entre deberes religiosos y civiles, prudente al comienzo, volverá neta y decidida en los siglos XVIII y XIX. A partir de este momento aparecen dos comportamientos éticos dentro de la práctica médica: el médico religioso y el secular. Este último y su voluntad de dar un fundamento racional a la moral médica, suplantarán poco a poco a la medicina religiosa.

El proceso de secularización que pone en juicio ciertos aspectos de la existencia tendrá influencia sobre el mismo acto médico.

En 1803, T. Percival (Miembro del Manchester Royal Infirmary) edita su “Ética médica”. Explica de forma simple cómo debe comportarse el médico con sus colegas, y cómo, a través de unas normas puede mejorar la idea de servicio ofrecido al paciente y a la sociedad. En verdad, este código es una guía práctica para resolver problemas y situaciones concretas, tanto en el terreno hospitalario como en el privado; aborda igualmente la legislación y las relaciones con los farmacéuticos. El código ético de la American Medical Association, (1847), se inspira muchísimo en él.

EL SIGLO XX

El siglo XX vivirá un progreso técnico-científico, con unos problemas y situaciones que se convierten en otros tantos dilemas gra­ves desde el punto de vista ético, y que han sacudido una deontología médica carente de bases filosóficas y morales.

Como ejemplos, podemos citar:

* La enorme carga financiera de la asistencia médica, que recae sobre el enfermo o sobre la compañía aseguradora.

* La gran eficacia de algunos tratamientos actuales y el peligro evidente que esto representa.

* E1 riesgo y la precisión de ciertas técnicas exploratorias, como, por ejemplo, la psicoterapia y el diagnóstico de muerte real.

* E1 papel social de la medicina que desemboca en presiones diversas ejercidas por el Estado sobre el médico.

* E1 universalismo, porque los problemas ético-médicos desbordan los límite de la conciencia del médico y las fronteras entre países.

* E1 desarrollo en poco tiempo de la salud pública y de la higiene social, las conquistas de la bioestática, la complejidad de la medicina militar, la necesidad imperiosa de trabajar en equipo, el desarrollo de la medicina legal y de la experiencia médico-legal; la desaparición del médico en tanto que “dios social”, el fenómeno de la despersonalización del médico que hace que la confianza del paciente se vuelque mucho más sobre los medicamentos que sobre el médico que se los administra; el crecimiento de la crítica social hacia el acto médico…

* La colectivización de la medicina en ciertos países europeos, que conlleva sus peligros (independientemente de sus éxitos, como la eliminación de la discriminación en la asistencia médica), tales como la afluencia en masa de enfermos a los consultorios, la dificultad de las relaciones médico-paciente si este último no escoge el médico, la conversión del médico en funcionario, la necesidad de crecientes financieros para una buena asistencia médica, etc…

* E1 médico, que antaño era el único juez de su decisión, debe ahora aproximarse a su paciente, quien participa de todo el proceso de la enfermedad, del diagnóstico, e incluso de la decisión relativa a su propia muerte.

* Los extraordinarios progresos técnicos y científicos: la ingeniería genética, los trasplantes, los bancos de esperma, etc.

Hemos visto cómo los griegos supieron conjugar el interés hacia el desarrollo técnico y las normas éticas de la profesión. Es indis­pensable -y hoy más que nunca nos damos cuenta de ello- la existencia de un equilibrio perfecto entre la ética y la ciencia. “La ética no debe quedarse a la zaga del avance científico, sino que debe preceder a toda ciencia”.

El progreso científico y tecnológico, las posibilidades de acción sobre el enfermo y la de mantener la vida o de provocar la muerte, nos hacen más conscientes de la necesidad de unas normas éticas claras acerca de lo que es lícito o ilícito, acerca de los límites de nuestra libertad de acción. Esta necesidad se destaca más cuando, como ocurre en la actualidad, la ciencia y la técnica progresan más rápido que el establecimiento de una legislación apropiada, planteándose nuevos problemas inimaginables hace tan sólo algunos años. El especial trabajo del médico y su posibilidad de una influencia decisiva sobre el ser humano y la sociedad, han exigido siempre una elevada categoría moral que se apoye en códigos médicos y menos en leyes que reglamenten su conducta.

La segunda mitad del siglo XX dio nacimiento a unos códigos y declaraciones confeccionadas con objeto de responder a este requisito de normas claras en lo ético y moral. La ética, que durante un tiempo había sido relegada hasta lo ínfimo a causa del impulso irresistible de la tecnología, es más que nunca necesaria. Las muchas reuniones médicas nacionales e internacionales se han hecho eco de esta necesidad.

En la actualidad algunos consideran que el Juramento Hipocrático está desfasado, aunque ha sido difícil mejorarlo o reemplazarlo. La Declaración de Ginebra, que traduce en lenguaje moderno el trasfondo del juramento griego, ha sido adoptada por la O.M.S. en 1848. Y en 1949, la tercera Asamblea de la Asociación Médica Mundial ha adoptado su Código Internacional de Ética Médica, dividido en tres vertientes: los deberes de los médicos entre ellos, los deberes de los médicos en general y los deberes de los médicos hacia el paciente. Seguidamente vienen otras declaraciones que inciden sobre problemas nuevos de urgente consideración.

Estas son las principales:

-Declaración de Sydney (1968).

-Declaración de Oslo (1970).

-Declaración de Helsinki (1964).

-Declaración de Hawai (1954).

EL PROBLEMA DE LA INCERTIDUMBRE ÉTICA

Las declaraciones de Percival han resuelto algunos problemas éticos en nuestros días; sin embargo, en vista de la rapidez del pro­greso científico, son insuficientes. La avalancha de situaciones y de dilemas éticos derivados de las investigaciones de las últimas décadas, ha sorprendido al legislador que va con más lentitud. He aquí algunos ejemplos: secreto médico e información, práctica de la terapia de la hipnosis y de la sofrología, interrupción voluntaria del embarazo o el derecho a la vida, la investigación clínica, el per­juicio terapéutico, la ética y la industria farmacéutica, la mala práctica y la negligencia, la huelga de médicos y el sindicalismo, la ética en tiempos de guerra, la ética de la formación profesional, la inseminación artificial, la eutanasia, la informática y la deontología, la especialización, los bancos de órganos y esperma, la adopción prenatal, la inducción del sexo, la prospección genética o la búsqueda de grupos humanos de un tipo particular, la utilización de productos farmacológicos capaces de modificar el comportamiento humano, el eugenismo, la producción de microbios…

“En lugar de resolver problemas del mundo, la ambición científica a veces parece divertirse en crear otros nuevos”, nos dice Duellwe. Las últimas investigaciones han desbordado la máquina legislativa, de manera tal, lenta y pesada, que no existen leyes para encuadrarlas. “¿La ciencia se nos está escapando de las manos? “, se pregunta H. Componer. El hombre se encuentra en una peligrosa situación: como Prometeo, ha traído el fuego del cielo y este fuego puede hacerle mucho bien, pero puede destruirle igualmente.

Van Deusselaer nos habla del “conocimiento peligroso” y lo define como: “el conocimiento que se ha acumulado mucho más rápidamente que la sabiduría para utilizarlo”.

Hemos llegado a un punto en que se hace difícil juzgar si el pro­ceso científico y tecnológico es bueno o es malo. Se hace cada vez más marcado el divorcio entre el poder de la ciencia y los princi­pios que permiten aplicar la misma de una manera sensata.

Frente a estos problemas éticos, comprendemos que nuestra dificultad se debe a una falta del conocimiento adecuado de los factores profundos que rigen el proceso social e individual.

Aquellas religiones y filosofías que orientan con conciencia ética, nos llevan a preguntarnos si es posible la existencia de una ética médica universal o natural. Se trataría de una deontología respetuosa de la naturaleza humana y aceptada por todos los hombres de buena voluntad. Una Ética que pueda aplicarse a cualquier situación histórica y social.

El médico, debe poseer una claridad de espíritu suficiente como para dictarle su conducta y permitirle cumplir con su deber, evitándole la confusión y la incertidumbre éticas. Estos principios, como afirmaba Horacio: “permiten a la ciencia engendrar la virtud. ”

Cualquiera que sea el medio en el que ejerza el médico, su objetivo será siempre el mismo: ayudar al paciente. Los principios de la ética médica continuarán sirviéndole de guía para determinar lo que mejor conviene al paciente, a sí mismo y a su profesión”. (Dwight C. Wilbur, Asociación Médica Americana).

Debe haber pues, unas normas atemporales, unas responsabilidades concretas inherentes a la decencia médica, una expresión de ética constante, más allá de la situación socio-histórica.

La medicina es algo más que la conjugación de conocimientos y de actividades. La medicina es ciencia; es economía y política; es arte en el sentido hipocrático; es ética y religión: cuatro motores que la ponen en movimiento y le dan su auténtico valor. La deontología ha de reunir, en consecuencia, estos hitos esenciales para ser asimismo un valor atemporal.

Fuente: http://www.eticauniversal.net              Autor: Dr. Antonio Alzina

Miembro Fundador de la Sociedad Española de Laserterapia. Fundador y Director Internacional del Centro Seraphis de Nueva medicina

La ética en la medicina (I)

LA ÉTICA EN LA MEDICINA

La asistencia médica a los enfermos es un acto esencialmente humano con una dimensión ética. Un buscador en la deontología médica. P. Peiro, nos dice: “No se puede vivir sin una regla moral a la cual estén sometidas nuestras acciones”.

El médico en ejercicio deberá tomar decisiones que pueden llegar a influir sobre la libertad o la vida humana. Deberá resolver problemas que no dependen solamente de sus conocimientos científicos, sino de sus creencias y de sus convicciones humanistas. La conciencia de nuestros propios límites, el respeto por la dignidad humana, la capacidad de ponerse en el lugar del paciente, por ejemplo, van a influir de forma evidente en la asistencia médica. Así, sensibilizado con el aspecto humano de la enfermedad, el médico puede comprender que está en presencia de un ser completo que sufre y que tiene necesidad de la ciencia.

Existe una ética general y una ética específica de la medicina cuyos orígenes se confunden. La historia de la ética médica es la historia de los ideales profesionales y de los valores asociados a ellos que influyen en la función sanadora del médico. Estos ideales éticos fueron desarrollados y codificados en cada época por los médicos más renombrados y constituyeron las normas que se imponían los practicantes. Desde los albores de la humanidad ha habido una imbricación entre religión y medicina. No es pues sorprendente que la ética religiosa tenga un sitio particular en la deontologia médica. Asimismo, en otras épocas, los médicos han descubierto la aplicación médica y social de los ideales enseñados por los filósofos y pensadores: los pitagóricos, los estoicos, y otros.

La deontologia ha variado en función de las épocas históricas y de las situaciones sociales de la humanidad. Ante estas fluctuaciones, el hombre ha tratado de establecer una deontologia permanente.

La deontología ha variado en función de las épocas históricas y de las situaciones sociales de la humanidad. Ante estas fluctuaciones, el hombre ha tratadod e establecer una deontología permanente-

Demos un vistazo a la historia de la deontologia y a su evolución ante los grandes problemas de ayer, de hoy y posiblemente de mañana. No podemos precisar el momento en que surge la deontologia médica, porque nos encontramos en presencia de un proceso continuo en relación directa con la evolución del género humano. La evo­lución de la deontologia médica, está marcada principalmente por una serie de códigos médicos históricos que son, no solamente códigos deontológicos propiamente dichos, sino textos presentados bajo forma de reglas y de preceptos.

CÓDIGO DE HAMMURABI

En Mesopotamia, bajo el reinado de Ur Namnu (2050 a.C.) se dictaron una serie de reglas médico-legales, consideradas por algunos autores como el primer código deontológico conocido de la Humanidad. Este código ha sido reen­contrado en Susa, inscrito en 21 columnas. Uno de los bajorrelieves nos muestra al rey de Babilonia recibiendo estas normas del dios Sol.

El Código de Hammurabi, primer reglamento jurídico regidor del acto médico, contiene alusiones claras en cuanto a los honorarios médicos así como a las sanciones previstas en caso de errores terapéuticos. En general este código trata de la relación entre los médicos, los pacientes y la sociedad.

CONSEJOS DE ESCULAPIO

Menos conocidos que el juramento de Hipócrates, los “consejos de Esculapio “, destinados a los estudiantes de medicina, constituyen un texto magnífico sobre las bases y las motivaciones de la profesión médica. Se revisan detalladamente los deberes, así como los sacrificios y las satisfacciones que implica el ejercicio de la me­dicina. Es un conjunto deontológico que difícilmente se puede superar. He aquí algunos puntos:

“¿Deseas ser médico, hijo mío? Esta aspiración es la de un alma generosa, la de un espíritu ávido de ciencia. ¿Has pensado bien lo que será tu vida? Deberás renunciar a tu vida privada.

Mientras que la mayoría de tus conciudadanos, una vez cumplidas sus tareas, pueden aislarse, lejos de los inoportunos, tu puerta deberá estar siempre abierta para todos.

Si amas la verdad, deberás callarla sin embargo. Deberás ocultar a algunos pacientes la gravedad de su mal; porque esta verdad podría herirles. No pretendas enriquecerte con esta actividad. Te lo he dicho: es un sacerdocio y no sería decente que obtengas ganancias tan importantes como las de un comerciante de aceite o un comerciante de lanas.

Estarás solo cuando estés triste, solo cuando estudies, solo rodeado del egoísmo humano. Si estimas el hecho de ser pagado con el alivio de una madre, con la sonrisa de aquel que ya no sufre, entonces… hazte médico, hijo mío.”

EL JURAMENTO DE HIPÓCRATES

La afirmación: “A excepción de las fuerzas ciegas de la Naturaleza, todo lo que vive o muere viene de Grecia “, es aplicable en parte a la deontología médica. La concepción griega de la práctica médica ha dominado durante la antigüedad en el Mediterráneo. La doctrina que toma su impulso en la costa oeste del Asia Menor y que a continuación se extenderá a todo el mundo griego, hunde sus numerosas raíces también en la civilización minoica, en la asirio-babilónica, y en la civilización egipcia (es de esta última, según Laín Entralgo, de donde surgirá la deontología griega).

Por otra parte, no olvidemos que los personajes que conocemos, no son sino representantes de un sistema que se extiende tanto en el espacio como en el tiempo, y que es el resultado de una búsqueda de siglos protagonizada por los filósofos jónicos e italo-griegos del siglo VI a.C. hasta la muerte de Galeno a fines del siglo II d.C.

Como escribió W. Jaeger en su Paideia, los siglos VI y V a.C. constituyen, desde el punto de vista de la ética y de la aplicación social de la medicina, un momento extraordinario en la historia. El médico de tendencia hipocrática ejerce su ministerio según ciertos principios éticos basados en su amor por la ciencia y por la Humanidad. “Allí donde hay amor por el hombre, hay amor por la ciencia ” (Preceptos, 6).

Los textos de contenido ético más evidente son: “El juramento hipocrático “, “Los preceptos “, “Del médico ” y “De la decencia”.

El Juramento será el texto más extendido del Corpus Hippocra-ticum: desde la Constantinopla del siglo X (punto culminante del humanismo bizantino) hasta la Venecia del siglo XIV (primera edición impresa del texto), desde la bula Quod Jusicurandum (1531) del papa Clemente VII, hasta la Asociación Médica Mundial (1948). Todas las normas deontológicas que encontramos en este texto tienen una base y un objetivo común: ayudar al enfermo y proteger su integridad personal. El hecho de que estos principios sean formulados en unas normas generales refleja, por otra parte, un elemento propio de la medicina antigua: “La convicción de que el médico y el paciente son seres de igual valor, que su relación es decisiva para el ejercicio de la medicina y que en esta relación el interés del enfermo es lo más importante”.

El principio de “actuar en favor y no en perjuicio de” expresa claramente la filosofía médica hipocrática que se esfuerza por el arte de restablecer la salud.

En el texto encontramos dos partes: la primera se refiere al comportamiento deontológico de la medicina y la otra, a las obligaciones (no legales, sino de compromiso privado) que contrae el médico con su Maestro y la familia de su maestro. Algunos ven en estas últimas obligaciones una intención utilista basada en intereses económicos y sociales por parte del que enseña. Creemos que esto debe ser interpretado más bien como la relación Maestro-Discípulo, como dice Edelsteins: “una paternidad espiritual del maestro hacia su discípulo”.

La referencia a la adquisición de virtudes como la pureza, la santidad o la justicia, expresa toda una ética de vida en el médico. Esta concepción no admite la existencia paradójica de una doble moralidad, una privada y otra profesional, porque, como dice el texto: “mi vida es mi arte”.

Otros escritos del Corpus Hippocraticum abordan también el tema de la deontología. Un texto que pertenece a un grupo de obras tardías, Del médico, comienza por dar algunos consejos claros sobre la necesidad de unificar el comportamiento deontológico con el aspecto estético del médico.

Prueba de esto es el texto Prestancia del médico, según el cual el médico debe ser respetable, perfumado con ungüentos de buen aroma, “de aspecto aseado” y, en fin, “muy ordenado en su vida, porque esto tiene buenos efectos sobre su reputación; que su carácter sea el de una persona de bien, seria y afectuosa hacia todos”.

Del mismo modo, en el tratado “De la decencia”, volvemos a encontrar la cuestión de la imagen ideal del médico. Aunque hayan recibido honorarios por la práctica médica y la enseñanza, los médicos hipocráticos insisten mucho en el rechazo del deseo de posesión y del ánimo de lucro.

Desgraciadamente hoy podemos constatar que un buen número de las enseñanzas hipocráticas siguen siendo teóricas: desde la aceptación de los límites de nuestras posibilidades hasta el principio de “actuar en favor y no en perjuicio”, o la concepción holística del ser humano.

EL SERMÓN DEONTOLÓGICO DE ASAPH

Asaph Ben Berachiach (siglo VI d.C), discípulo judío de Hipócrates, ha respetado su juramento moral. Su código ha sido largamente expandido en las escuelas médicas de Alejandría y de Palestina. Asaph consideraba la medicina como un sacerdocio y una religión. Creó una escuela en la que, para entrar como discípulo, era necesario ajustarse a unos criterios, entre los cuales los de orden moral eran los más importantes. Su juramento pre­senta gran semejanza con el de Hipócrates.

Este código deontológico se imponía a los discípulos como complemento ideológico de su formación para transmitirles normas morales elevadas e inspiradoras de la acción médica.

CÓDIGOS MEDIEVALES

Con la caída del Imperio romano, la medicina se separa en dos ramas: la árabe con su eclosión científica y cultural, y la de los monasterios de la Edad Media. Las dos ramas terminarán por converger cinco siglos más tarde en Salerno. Allí tendrá lugar una reestructuración de la medicina, tanto desde el punto de vista de los conocimientos y del tipo de enseñanza, como desde el punto de vista del comportamiento del médico en su profesión (enseñar gratuitamente a los pobres, no enseñar nada erróneo, no administrar malos medicamentos, aportar ayuda a su escuela, etc.)

Los monasterios han tenido un papel decisivo en la conserva­ción del conocimiento y han aportado una contribución importante al aspecto humanitario.

El cristianismo transforma la concepción de la ética médica. Tanto el médico como el enfermo deben seguir en su vida un modelo de moralidad muy clara: las enseñanzas religiosas.

En el curso de la Edad Media, la evolución de la ética profesional médica está unida a la tradición cristiana, judía o islámica.

El código deontológico de Lafranc y Arnaldo de Vilanova ilustra cómo la ética médica occidental de la Edad Media estaba neta­mente influenciada por la religión cristiana. Las normas de carácter religioso y su sentido cristiano obligaban moralmente al médico a ayudar a los pobres gratuitamente, sobre lo cual ocasionalmente debía hacer juramento.

En esta época, el cristianismo no oculta el juramento de Hipócrates. Al contrario, después de eliminar las invocaciones a los dioses griegos, este juramento permanece entre los médicos cristianos como un código trascendental.

En el mundo islámico, además de la influencia de la estructura social y económica y de la tendencia a un conocimiento más téc­nico, la vida religiosa y los preceptos del Corán constituyen la base de los principios éticos.

Mahoma dejó dicho: “La primera de las ciencias es la Teología, el cuidado del alma; y la segunda la Medicina, el cuidado del cuerpo”.

El principal artífice de la creación de hospitales, Haroun al Rashid, decreta en 1876 la construcción de centros de atención y de hospitales alrededor de toda nueva mezquita, porque ésta es la acti­tud caritativa para con los enfermos prescrita por el Corán. Estas indicaciones, más la adaptación del juramento de Hipócrates a la fe islámica, hacen que los médicos árabes se apliquen una ética exi­gente.

“La oración del médico” de Maimónides (Moshé ben Maimón Rambam) redactada en la baja Edad Media, es una oración en la cual el médico pide la inspiración necesaria para cumplir su misión de forma digna y correcta. Pide inspiración para amar su arte, para preservarlos del cebo (de la ganancia, de la ambición y de la gloria), que empañan la práctica médica. Pide estar siempre presto y entusiasta para ayudar a los enfermos, para que ningún pensamiento extraño desvíe su atención y pueda “reconocer la enfermedad”.

Uno de los primeros tratados de ética médica del mundo árabe es el Ishag Ibn Ali Al Ruhawi, y se titula “Etica práctica de los médicos” (Adab al Tabib). Deja entrever su esfuerzo para descubrir la vía real del acto médico, más allá de los conflictos con las normas culturales de los ideales filosóficos griegos y los profetas islámicos.

Contemporáneo de Al Ruhawi, Isaac Israeli ejerce como médico en Egipto y en Túnez. Sus trabajos han sido traducidos a varias lenguas y utilizados por los médicos medievales. Conservamos el “Libro de las exhortaciones a los médicos”, que explica de una forma similar a la moderna los preceptos relativos al cre­cimiento, y las necesidades y las respuestas que es necesario aportar al paciente. Se trata de un código en parte religioso (los deberes en atención a Dios), en parte moral y en parte legal. En esta época, la religión, la moral y la ley, que hoy están netamente separadas, estaban íntimamente unidas entre sí.

Estos textos y otros como “El libro del médico espiritual” de Al Razi, han constituido la base ética de la época y han tenido influencias en diferentes lugares y tiempos. El mundo musulmán ha sido un gran motor para la medicina medieval europea.

 

Fuente: http://www.eticauniversal.net/     Autor: Dr. Antonio Alzina

El magnetismo curativo

 

Existe un Agente único universal, un misterioso fluido o energía que anima toda la materia. Esta sustancia extendida en el infinito ha recibido desde la más remota antigüedad diferentes nombres y símbolos.

Es el Caos de los antiguos; el Fuego Sagrado de los zoroastrianos, el “Alma del Mundo” de Platón y los pitagóricos.

Este fluido posee el poder de la elasticidad y se puede proyectar en el espacio tanto como se desee. Las relaciones de afectividad y actividad entre los astros, la Tierra y sus partes se operan a través de este elemento, apareciendo así inmensas cuerdas magnéticas en todo el Cosmos.

Magnetismo y formas mentales, la voluntad magnética

Esta fuerza puesta en acción a través de la mente engendra formas. Todo pensamiento positivo está cargado con más o menos fluido energético. El hombre de recia voluntad que, consciente o inconscientemente, emite un poderoso pensamiento positivo, transmite con él una cantidad de magnetismo, proporcionada a la energía de emisión del pensamiento. Tales pensamientos se dirigen al punto de aplicación como una bala al blanco, en lugar de ir lentamente como una emanación mental ordinaria. Los pensamientos puros están compuestos de vibraciones muy rápidas, siendo el pensamiento más fuerte cuanto más elevado sea éste.

Así, la voluntad y la imaginación serán los bastiones que utilizará el magnetista para dirigir consciente esa gran fuerza mágica que es la corriente de vitalidad, el fluido magnético.

La curación por el magnetismo

La energía universal existe bajo diferentes manifestaciones en todas las cosas animadas e inanimadas. H.P. Blavatsky comparó la energía, el activo poder productor de todos los fenómenos vitales, con el oxígeno, el mantenedor de la combustión, el gas dador de vida, el agente químico activo en toda vida orgánica.

Nuestro cuerpo, mediante el sistema nervioso, atrae y retiene esta fugitiva forma de luz, siendo el plexo solar el gran depósito de energía que provee el organismo entero. Así como el Sol difunde sus rayos por todo el sistema solar, la energía penetra en todo el organismo por medio del asombroso y complicado mecanismo llamado sistema nervioso.

El hombre está absorbiendo e irradiando energía, en un flujo y reflujo permanente. Hemos de hacer notar que la energía que circula por los nervios es distinta de lo que se llama magnetismo humano o fluido nervioso, el cual es generado dentro del propio cuerpo. Este fluido nervioso o magnetismo mantiene la materia etérica en circulación por los nervios, o más exactamente, crea una envoltura de éter que encierra a cada nervio, muy similar a como al sangre lleva el oxígeno al cuerpo, el fluido nervioso lleva energía.

La sobreexcitación del sistema nervioso, las perturbaciones psíquicas, la falta de provisión de energía o la congestión del mismo pueden ocasionar deformaciones fluídicas importantes, que si se repiten con frecuencia darán lugar a toda clase de dolencias nerviosas o casos graves de enfermedad.

La acción del terapeuta magnético se concentrará entonces en al renovación y vigorización de la salud perdida del enfermo, restableciendo de nuevo la armonía perdida de los fluidos.

Debido a la conexión que tiene el magnetismo con el sistema nervioso vemos la gran aplicación que tiene esta ciencia en la curación no sólo de dolencias físicas sino también psíquicas.

Magnetismo y electromagnetismo curativos

Habiendo sentado las bases de que el hombre tiene la facultad de ejercer sobre sus semejantes una influencia provechosa, operando su energía natural, veamos cuales son las condiciones preliminares y los métodos de hoy y de antaño utilizados para llevar a buen término esta ciencia.

En primer lugar, se requiere que el médico o magnetizador confíe en sus propias fuerzas; que tenga voluntad purificada de todo egoísmo y vanidad; la facilidad de sostener y concentrar la atención; imaginación, sangre fría, buena salud física y discreción.

El fluido magnético que emana de nosotros no sólo obre directamente sobre la persona que queremos magnetizar, sino también a través de un intermediario a quien hayamos cargado de este fluido, caso de los talismanes, amuletos y reliquias. Estas fuerzas animan los objetos. El “agua bendita” es una muestra clara de magnetización, siendo una materia que se carga muy fácilmente de magnetismo.

Los templos antiguos y otros centros de culto ceremonial, enclavados en lugares magnéticos especiales, son potentes generadores que, sumados a la carga devocional de los fieles, comportan una importante influencia sobre visitantes y peregrinos ciertamente positiva. De modo contrarios, las ciudades y edificios de hoy en día, construidos anárquicamente en cualquier lugar, sumado al modo de vida viciado y estresante de los ciudadanos que están envueltos en un mar de aparatos electrónicos, ruidos y polución ambiental, lumínica y electromagnética, son verdaderos “caldos de cultivo” de toda clase de gérmenes y energías patógenas.

Hoy en día, la Geobiología, disciplina que estudia las energías cósmicas y terrestres en relación con los seres vivos, está en auge. Cada vez más los constructores de edificios acuden a los geobiólogos para emplazar adecuadamente sus edificios.

La armonía de la lira de Pitágoras o su propia voz devolvía la salud a aquellos que permanecían junto a él, La terapia de las vibraciones sonoras se conoce hoy como musicoterapia. La fuerza sanadora del electromagnetismo bien canalizado es la base, asimismo, de la cromoterapia, la homeopatía, las flores del Dr. Bach. Reflejos todos ellos, aunque limitadamente válidos por el momento, de la antigua y mágica Medicina Transcendental.

 

Este artículo ha sido escrito por Juan José Tejada

Actividades mayo 2018

En mayo, más actividades.
18 de mayo, Ecología doméstica, 20:00h, entrada libre
 Recetas, curiosidades y anécdotas sobre cómo limpiar y asear el hogar sin contaminar.
 25 de mayo, Derechos humanos y valores, 20:00h, entrada libre

Este es un diálogo abierto la mar de interesante, ¿conoces la Declaración Universal de los Derechos Humanos? Esos derechos, ¿sirvieron solo para un determinado momento o siguen siendo vigentes? ¿Crees que se aplican a todos los seres humanos? Y lo que es más, ¿crees que se cumplen?

Te planteamos estas y otras preguntas al respecto en nuestro diálogo sobre los derechos humanos.

No os perdáis nuestros talleres permanentes

Ejercicios para la salud transportando la energía vital.
Pilates…se puede asistir a un grupo o a ambos y participar los dos días.
Baile…salsa, merengue, bachata y lo que haga falta…¡vamos a bailar!
Taller de iniciación a la pintura. Se puede elegir modalidad.
Un nuevo modo de acercarnos a las artes escénicas.
Distintos remedios caseros y acercamiento a la naturopatía en un taller práctico y teórico.
Viernes 18 a las 19:00h
Consulta requisitos e infórmate sobre estos talleres enviando un mensaje a nuestra dirección de correo electrónico, por whatssap (644389373) o acercándoos a nuestro local.

Medicina natural, fuente de salud

 

La medicina natural se aproxima a la filosofía reconociendo la influencia de la mente y de las emociones en los procesos del organismo físico.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la Medicina es la ciencia y el arte de precaver y curar las enfermedades.

El gran médico y alquimista del Renacimiento, Paracelso, opinaba que la Medicina es mucho más un arte que una ciencia. No consiste en componer píldoras, emplastos y drogas de toda clase, sino que se trata de los procesos de la vida, que deben ser entendidos antes de poder ser manejados. Una voluntad poderosa puede curar donde una voluntad vacilante va al fracaso. El carácter del médico puede obrar en el paciente de un modo más eficaz que todas las drogas empleadas.

Así como la física cuántica que, superando la visión mecanicista del mundo derivada del pensamiento de Descartes y de Newton, se aproxima actualmente a los físicos presocráticos y a las antiguas teorías filosóficas chinas, demostrando que las partículas no son granos de materia aislados, sino interconexiones en un tejido cósmico inseparable que no excluye a la conciencia humana, así la Medicina Natural se aproxima a la Filosofía, reconociendo la influencia de la mente y de las emociones en los procesos del organismo físico. Según Paracelso el amor es capaz de hacer por sí mismo lo mismo que cualquier hierba medicinal. Todo lo que crece en la naturaleza terrestre puede aportarlo igualmente el poder de la creencia…El poder de la creencia puede, también, producir cualquier enfermedad…

Normas para una buena salud natural

1 – Respirar aire puro,

2 – Comer sólo productos naturales,

3 – Ser sobrios constantemente,

4 – Beber sólo agua natural,

5 – Tener suma limpieza en todo,

6 – Dominar las pasiones,

7 – No estar jamás ociosos,

8 – Descansar y dormir sólo lo necesario,

9 – Vestir con holgura,

10- Cultivar todas las virtudes procurando estar siempre alegres.

Bases de la medicina filosófica

La Medicina Natural o Ciencia de la Salud, que nació con el hombre y fue practicada por los sacerdotes egipcios y caldeos así como por los filósofos de la antigüedad, se fundamenta en las inmutables Leyes de la Naturaleza, reconociendo que la primera de las leyes naturales es la de evolución o progreso, tanto en el orden físico como en el intelectual y el espiritual, pues nadie, por muy materialista que sea, puede negar que en el hombre, además del organismo físico, hay algo metafísico.

Dejando obrar o ayudando a la ley de la evolución, habremos cumplido con todas las Leyes Naturales, porque a la primera están subordinadas todas las demás.

Mencionamos algunas de las principales:

Ley o principio del Mentalismo.

Este principio indica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y el por qué todas éstas están subordinadas al dominio de la mente. El cerebro humano es un potencial de energía, y la energía vital, entre muchas virtudes, también tiene las terapéuticas o curativas. Por lo tanto, en algunas enfermedades, disfunciones y afecciones podemos curarnos. Esta fuerza curativa la podemos despertar y activar mediante el pensamiento, transmitiéndolo con fuerte convicción a las micro-mentalidades celulares dañadas, a fín de que recobren su normalidad y se restablezca la salud.

La Ley del Amor.

Principal aliada de la ley de la evolución, pues une a las cosas y las mantiene, permitiendo que la vida se produzca y ayudando a todo lo viviente a adquirir cotas más elevadas de perfección. Ya Paracelso hablaba de ella cuando decía que era imposible curar a un enfermo sin antes sentir algún aprecio por él.

Ley del Movimiento o Vibración.

Todo en la Naturaleza vibra; la vida es movimiento, la inercia es muerte. Así todo aquello que favorezca una superior vibración de la energía vital es positivo para la salud, pues cumple con la ley universal de movimiento o vibración.

Ley de Analogía o Correspondencia.

En todos los aspectos de la vida rigen las mismas leyes naturales. Así, los sistemas planetarios son de análoga constitución a los átomos químicos. La misma ley de ramificación rige el curso de los ríos, la corriente sanguínea y nerviosa, la de las ramas de los árboles.

Análogamente existen siete sonidos, siete colores, etc. En materia de salud el consabido axioma mente sana en cuerpo sano, cumple esta Ley favoreciendo la salud física aquellos pensamientos positivos albergados en la mente e influyendo en el pensamiento el grado de energía vital del organismo.

Ley de Causa y Efecto.

La casualidad no existe y el destino ciego tampoco.

En el campo de la mecánica se formula así: la reacción es igual y contraria a la reacción. Asimismo, en biología vemos que la aplicación de agua fría en el organismo produce una reacción contraria -de calor- destinada a restablecer el equilibrio, que es siempre la finalidad de esta ley. En el plano intelectual y en el moral se cumple con la misma maravillosa exactitud. Esta equitativa ley es la justicia de la Naturaleza.

Existen otras leyes naturales, como por ejemplo la ley de la polaridad: todo lo manifestado tiene dos polos opuestos manifestados -día y noche, vida y muerte- como factores contrarios que no pueden existir separados; o la ley de ciclicidad por la cual las enfermedades tienen su ciclo que termina en salud o muerte. Pero todas ellas, como apuntábamos al principio, se resuelven en la ley de evolución: todo lo que existe lleva inmanente la tendencia y fuerza para convertirse en algo superior. Según este axioma todo lo que favorezca a la evolución moral y médicamente bueno será positivo para alcanzar la salud.

La enfermedad como camino

Todo dolor es un aviso de la Naturaleza para que efectuemos una toma de conciencia del desequilibrio en el cual nos hallamos. Por consiguiente, la enfermedad es un esfuerzo útil. Si abortamos este esfuerzo útil haremos un mal, por cuanto interrumpimos la evolución o la dificultamos.

Con este concepto útil y defensivo de la enfermedad, que data de Hipócrates, se comprenderá que no existe más terapéutica útil que la natural. Es decir, aquella que encauza el esfuerzo morboso para alcanzar la salud. Cuando estalla una crisis aguda, debe respetarse la fiebre, la sed, la inapetencia, la diarrea, etc. Manteniéndolas dentro de límites no peligrosos, para que cumplan su finalidad utilitaria. Lo mismo cabe decir de las crisis emocionales transformadoras de la personalidad. No son las drogas (agentes paralizadores de síntomas útiles) las que han de intervenir en el tratamiento de un enfermo, sino aquellos excitantes naturales que mueven normalmente su delicada maquinaria. Por ejemplo, si se hace sudar a un enfermo, contaremos con el excitante natural del sudor: el calor, bien sea directo o provocado por aplicaciones frías, en lugar de con sustancias químicas más o menos tóxicas. Si de calmar a un neurótico se tratara, lejos de administrarle sedantes hipnóticos generadores de dependencias, le enseñaremos a relajarse, ayudando con infusiones naturales carentes de efectos secundarios.

El naturismo es capaz de renovar, porque deja evolucionar.

Claves de la terapéutica naturista

La armonía, la mesura y la proporción serán las tres virtudes que nos alejen de los extremismos peligrosos y nos ayuden a cumplir fielmente la ley de adaptación sobre la que también se levanta el pilar naturista. Las toxinas o sustancias morbosas no se eliminan más deprisa por darse más baños. El baño no saca sustancias extrañas, solamente estimula la energía individual, para que ésta, por su cuenta y según sus características, las elimine.

Otro extremo peligroso puede ser el paso brusco a un régimen vegetariano estricto sin respeto al consiguiente período de adaptación.

Por otra parte, la medicina natural, basándose en la máxima de que no hay enfermedades sino enfermos, sabe que un mismo mal es distinto en cada sujeto en quien se manifiesta y sus consecuencias son también distintas, buscando entonces las circunstancias individuales generales de tipo, temperamento, constitución, naturaleza, clase de vida, etc., como eficaces indicadores de la intensidad con que debemos utilizar los tratamientos naturales (la dietética, la hidroterapia, la heliaeroterapia, el ejercicio físico, la geoterapia, el masaje y la psicoterapia) con que contamos para corregir su estado de enfermedad.

Que tu alimento sea tu medicina

Y que tu medicina sea tu alimento si queremos completar la máxima hipocrática indicadora de la importancia que cobra la dieta en la conservación y restablecimiento de la salud, dentro del ámbito filosófico-natural en el que nos estamos moviendo. Y decimos filosófico, además de natural, porque es gracias a esa búsqueda de las causas pretendida por la filosofía como hallamos el eje sobre el cual gira nuestra normalidad, tal como ya Cervantes sabía al afirmar que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.

Es importante que en nuestra minuta predominen los alimentos libres de toxinas y cargados de principios nutritivos, además de benefactoras energías solares (frutas y verduras), sobre los que por su naturaleza cadavérica albergan abundantes dosis de ácido úrico y demás venenos para el organismo (carnes y pescados), además de ser la principal causa del estreñimiento crónico (por su falta de celulosa) que padece nuestra civilización; no queremos dejar de referirnos a otros factores “alimenticios” más sutiles que junto con el ya expuesto contribuyen a impurificar la sangre, siendo esta sangre impura la que con su malnutrición deteriora los órganos más débiles del organismo provocando su dolencia. Estos factores a los que nos referimos son el aire impuro y la todavía más sutil influencia de la vibración de un mal pensamiento o de una tensa emoción generados en cualquier momento y especialmente a la hora de comer.

Natura Medicatrix

Es la naturaleza la que cura, y la propia energía vital del paciente la que en última instancia vence a la enfermedad. Es por tanto labor principal del médico no estorbar el proceso natural evolutivo y excitar mediante remedios naturales las fuerzas defensivas del enfermo, sin combatir de forma represiva los síntomas purificadores.

Como axioma preventivo, afirmamos que la salud no se obtiene en la consulta del médico ni en el mostrador del farmacéutico, sino con nuestros propios actos de cada día sometidos a la ley natural. De aquí que la propia voluntad del enfermo es el primer agente de salud.

Y es misión del médico saber tratar al enfermo desde cualquiera de los planos donde se origine su enfermedad, bien desde el plano físico, con la química natural biológica, desde el mental, mediante la voluntad e imaginación del enfermo, o desde el espiritual, mediante la virtud y la verdadera fe.

Orientándose la medicina natural o filosófica fundamentalmente hacia la prevención, no sólo es misión médica curar sino mantener la salud mediante una bien entendida higiene de acatamiento a la ley natural que nos libre de todas las enfermedades, así como iniciar en la naturología a los enfermos, pues se impone la necesidad de devolver a la misión del médico todo el carácter pedagógico-filosófico que debe tener.

 

Este artículo ha sido escrito por Isabel Pérez

La música y la salud

Determinados sonidos pueden provocar cambios en el metabolismo y la biosíntesis de los diversos procesos enzimáticos. Recientes investigaciones sobre musicoterapia confirman antiguos conocimientos sobre la influencia de la música en general, y de determinados instrumentos musicales para conseguir ciertos efectos en el cuerpo y en el alma humana.

C. Fregtman dice: «El sonido ejerce un impacto en nuestro organismo, y ciertamente se producen cambios químicos-eléctricos muy delicados. Sabemos que los dispositivos sustancio-energéticos del sistema nervioso encefálico de un individuo se relacionan con las combinaciones de elementos químicos productores de reacciones circuitales que alimentan una porción de la actividad cerebral y –en sentido inverso– recogen señales de respuesta y control muscular. Sabemos también que el sonido puede acelerar o retardar el movimiento de estas complejas sustancias» (1). Es decir, la música facilita la digestión, la respiración y la circulación sanguínea, mejora el rendimiento del corazón, provoca relajación muscular, y las más recientes investigaciones han descubierto que determinados sonidos pueden provocar cambios en el metabolismo y la biosíntesis de los diversos procesos enzimáticos, incluidos el ADN y ARN.

Que la música influye en el organismo y el comportamiento humano nadie lo pone ya en duda.

Todos sabemos que la música en la sala de espera del médico o del dentista produce un efecto tranquilizante; que el hilo musical en fábricas u oficinas donde se realizan trabajos mecánicos aumenta el rendimiento y disminuye la fatiga de los empleados; que el heavy metal aumenta los instintos agresivos, o que la música disco aumenta los jugos gástricos por la excitación nerviosa producida, lo que induce a consumir bebidas; o las últimas técnicas en musicoterapia, donde es la música la que se encarga de curar ciertas enfermedades.

No solamente influye la música en el hombre, sino también en los animales. Marciano, Estrabón, Plutarco y Clemente de Alejandría se extienden en consideraciones acerca del poder hipnótico que la música ejerce en la mayoría de ellos y en los vegetales.

Se ha comprobado por la física la influencia de los sonidos (vibraciones) sobre la materia «inerte», como puede ser la rotura de una copa veneciana que se quiebra a distancia por una vibración intensa al unísono perfecto con su diapasón sonoro; o esas notas enérgicas salidas de las cuerdas de un violín y que, mantenidas constantemente, pueden derribar un muro, cual se derrumba un puente de hierro cuando sus soportes se destemplan bajo el paso rítmico y uniformado de un ejército (recordemos el relato bíblico de las murallas de Jericó, derribadas al son de trompetas y cantos entonados rítmicamente).

En la Antigüedad se sabía y se utilizaba este tipo de poder que tenía el sonido y la música especial. Ahora bien, no toda la música produce los mismos efectos, sino que cada vibración tiene unas consecuencias, y así por ejemplo: Pseudo-Plutarco (2) dice que «la música es un arte visiblemente útil, particularmente en los peligros de la guerra. En estos, unos emplearon flautas, como los lacedemonios, entre quienes se tocaba con la flauta el aire llamado canto de castor, cuando avanzaban dispuestos a atacar a los enemigos. Otros hacían la marcha contra los adversarios al son de la lira; así se cuenta que los cretenses emplearon mucho tiempo esta práctica. Otros aun, y hasta nuestros días, mantienen el uso de las trompetas. Los argivos tocaban la flauta en la lucha de atletas de las fiestas llamadas entre ellos juegos Estenios…».

A este poder que tiene la música sobre los oyentes, los griegos le llamaron ethos. Las escalas musicales difieren esencialmente unas de otras, y quienes las escuchan son afectados de distinta manera por ellas.

Según Aristóteles, la música actuaba de distintas maneras sobre el ser humano, pudiendo:

a) Provocar un aumento de la actividad y llevar al hombre a realizar acciones heroicas, impulsivas o voluntariosas. Este poder de la música se reconocía como ethos praktikon (ethos práctico).

b) Estimular e intensificar la fuerza espiritual del hombre, desarrollando su firmeza moral. Este poder se llamaba ethos ethikon (ethos ético). El dórico, modo helenístico por excelencia, era empleado en melodías de carácter viril, grave y majestuoso, en los peanes a Apolo y en el género citarístico.

c) Las melodías que poseían un ethos threnodes (de threnos, canto plañidero) podían debilitar e, incluso, corroer el equilibrio moral. El modo lidio se consideraba apropiado para la música trágica y dolorosa, y era empleado en los cantos fúnebres.

d) Finalmente, una última posibilidad de la música era la de provocar un éxtasis momentáneo, reservado al ethos enthousiastikon. Este era el ethos propio de los ritos a Dionisos y conveniente a la música religiosa que debía acercar al hombre a la divinidad (3).

Muchos teóricos y músicos griegos vieron en la música no solo un poder de acción sobre el alma, sino, como ya hemos dicho, sobre la materia. Es conocida la imagen de Orfeo encantando a la naturaleza en pleno con el poder de su música, de Anfión construyendo milagrosamente los muros de Tebas con la música de su lira, que le fue entregada por Hermes; de Medea cediendo al influjo de un canto mágico mientras perseguía a Jasón, según cuenta Píndaro; de Platón hablando de los cantos que hacen someter a leones, serpientes y otros animales…

Muchos autores del siglo pasado no lograron entender cómo era posible que los tetracordios pudiesen provocar reacciones emocionales tan variadas, por la simple razón de poseer el semitono en distinto lugar. Si no fuese por las autorizadas citas de Platón, Aristóteles y otros teóricos, se hubieran reído del concepto de ethos, como lo hicieron en su momento muchos críticos griegos (4).

Pero la musicología fue demostrando que había que tener en cuenta otros elementos, además del arreglo de tonos y semitonos característicos de los modos, como es el ritmo, la velocidad, el género y la altura absoluta.

Según Tolomeo, «una misma melodía posee un efecto activo y vivificante en el registro agudo, y otro depresivo en el grave», y aclara además que los registros medios cercanos al dórico provocan emociones estables, los agudos próximos al mixolidido, sensaciones agitadas, y los graves, cerca del hipodórico, debilitan y relajan el alma (5).

Pero no solamente en Grecia conocían el poder mágico que tenían los sonidos; los emperadores de China se vieron obligados a crear una Oficina Gubernamental de Pesas y Medidas, encargada de buscar la altura correcta de los (6) y reglamentar la música empleada en las ceremonias, ya que para los teóricos chinos de la Antigüedad, la música no era un símbolo abstracto. Determinadas alturas representaban situaciones mágicas. Por eso no veían en el sonido una melodía en potencia sino un poder en acción. Cada nota tenía un valor intrínseco, independiente de su relación con otros sonidos. Por esta razón cada del sistema musical chino estaba asociado a distintos elementos, estaciones o emociones.

También en la India hallamos múltiples leyendas sobre el poder de la música. Cuentan que el emperador Akbar había ordenado cantar el raga (7) Dipaka al cantante Nayuk-Gopal. Este raga tenía el poder de quemar vivo a quien lo ejecutara. Para eludir las consecuencias del mismo, Gopal se introdujo en un río, pero el efecto del raga fue tan poderoso que no pudo escapar a su destino.

Los ragas nagavardi y punagatodi eran considerados como los más adecuados para atraer a las serpientes. Krishna era capaz de encantar a toda la naturaleza con su flauta, como lo haría en Grecia Orfeo y Apolo con la lira.

Mario Roso de Luna (8) nos cuenta que esta influencia de la música puede afectar en algunos casos tanto a animales como a los hombres indistintamente: «El aria suiza Le ranz de vaches, toque montañés que se emplea para reunir los rebaños dispersos por la tempestad, ejercía tal influencia en los reclutas suizos, excitándoles de modo tan irresistible al llanto desesperado, a la deserción y al suicidio por la nostalgia del ausente país natal, que hubo necesidad de prohibirla severamente en el ejército francés, para evitar verdaderas epidemias de psicopatía colectiva”. Análoga cosa ocurre con la gaita gallega, la dulzaina pastoril valenciana, la guitarra andaluza, etc.

Es más o menos conocido por todos que David, según la Biblia, tocaba la cítara en presencia del rey Saúl para calmar sus crisis de melancolía; que Pitágoras curaba a sus discípulos enfermos cantando; Homero cuenta cómo Ulises calma sus heridas sangrantes a través de cantos; que Asclepíades, hace veinte siglos, para aliviarse de la ciática tocaba una trompeta, y su prolongado sonido hacía vibrar las fibras nerviosas, produciendo la cesación del dolor; o que Teofrasto, sucesor y continuador de Aristóteles en el escuela peripatética, escribió que «los músicos-médicos aplican la música contra el desmayo, la angustia, desarreglos en el sueño, dolor de caderas, ciática, molestias del estómago, dolor de cabeza, mordedura de víboras…».

¿Cómo explicar estas curaciones? No olvidemos que numerosas enfermedades son efecto de una perturbación del sistema nervioso, en particular del simpático, y que este «desarreglo» es debido, probablemente, a una alteración en la vibración de estos nervios. También en los antiguos templos de China, la India y el Tíbet, la práctica de la música con fines terapéuticos era una ciencia altamente desarrollada, basada en la convicción de que las vibraciones producidas por los tonos musicales son semejantes a aquellas que crean verdaderamente el mundo físico, y que emanan de fuerzas espirituales.

Por otro lado, estos médico-sacerdotes sabían que cada instrumento musical tenía un efecto determinado sobre el cuerpo humano, y aun sobre cada órgano en particular, de forma que las flautas (como también lo afirma Demóstenes) estaban especialmente prescritas para curar enfermedades del hígado, las campanas para el pulmón, los tambores para el riñón, etc. Así, grupos de monjes soplaban en sus instrumentos de viento y tocaban en tambores un sonido determinado, semanas enteras, sin interrupción alguna, para hacer vibrar este o aquel nervio, hasta que al final, a través de ese sonido constante, el sistema nervioso se tranquilizaba o volvía a su estado de armonía y el enfermo sanaba.

Asimismo, cultivaron los egipcios el arte musical y conocieron los secretos de la armonía y su influencia en el ánimo, por lo que en las casas de salud de los templos se empleaba la música para la curación de ciertas enfermedades.

Todo esto ha conducido a que investigadores actuales como el Dr. Dower digan que el la y el si bemol son eficaces contra la tuberculosis, y el do sostenido y el mi contra el cáncer.

Dejando atrás la Antigüedad nos trasladamos a las más actuales técnicas en musicoterapia y, dentro de ella, su innovadora modalidad «activa» (la pasiva es cuando el paciente escucha música), es decir, cuando el paciente toca él mismo determinados instrumentos, especialmente tambores, xilófonos o flautas, con lo que se facilita una descarga de sentimientos reprimidos sin necesidad de razonar el problema.

Notas:

1. El tao de la música, pág. 88

2. Obras morales y de costumbre, pág. 391

3. Música tribal, oriental y de las antiguas culturas del Mediterráneo, pág. 115

4. Aunque otros, como el P. Ulloa en su Música universal (1717), nos da un precioso tratado acerca de las modalidades del ethos en sus relaciones fisiológicas con el hígado, órgano de lo psíquico.

5. Tolomeo, Harmoniques 2:7:58, citado en Sachs (1943:249).

6. Esta palabra significa principio, origen, ley, medida, regla, etc. Por extensión, los chinos dieron el nombre de a los tubos que permiten escuchar los doce sonidos de la escala.

7. Son modos musicales en número de ocho y cada uno de ellos tiene varios modos menores que, a su vez, tienen varias armonías.

8. Wagner, mitólogo y ocultista, pág. 52

Este artículo ha sido escrito por E. F. MARTÍNEZ

Actividades mayo 2017

SEMANA MITOLÓGICA en  GANDIA LA FINESTRA CULTURAL

del 10 al 12 de mayo

 

 

El rapto de Perséfone

Miércoles 10 de mayo de 19:00 a 20:00

“La naturaleza dormida”

Entrada gratuita

 

 

 

Teseo y el minotauro

Miércoles 10 de mayo de 20:00 a 21:00

“El laberinto de la vida”

Entrada gratuita

 

 

Er, el armenio                                                                                                    

Jueves 11 de mayo de 19:00 a 20:00

“La inmortalidad del alma”

Entrada gratuita

 

Prometeo encadenado

Jueves 11 de mayo de 20:00 a 21:00

“El fuego interior”

Entrada gratuita

 

Narciso

Viernes 12 de mayo de 19:00 a 20:00

“La ilusión engañosa”

Entrada gratuita

 

 

 

 

Los doce trabajos de Hércules    

Viernes 12 de mayo de 20:00 a 21:00

“Las pruebas de la vida”

Entrada gratuita

 

TALLERES PERMANENTES

 

   **Chi Kung

Precio 10€/mes; gratuito para socios

 

**Tai Chi

Precio 10€/mes; gratuito para socios

 

**Meditación

Precio 10/mes; gratuito para socios

 

**Pilates

Precio 10€/mes; 20% descuento

 

**Taller de iniciación a la pintura

Precio 10€/mes; 20% descuento

 

**Mousiké

Música, poesía y movimiento

Precio 10€/mes; gratuito para socios

 

 

**Taller de remedios naturales

Impartido por Asunción Soria, naturópata

Precio 5€/taller; gratuito para socios

 

NUEVO TALLER