Aniversario Dante

Este mes se celebra el séptimo centenario de Dante Alighieri. Por esta razón, os traemos el artículo

Las ilustraciones de William Blake de la Divinia Comedia…

…escrito por José Carlos Fernández y extraído de la Revista Esfinge.

William Blake Dante
Retrato de Dante, ilustrado por William Blake.

Todos reconocemos en Dante (1265-1321) al verdadero precursor del Renacimiento, con otros autores del llamado Trecento (siglo XIV) que lo aceptarían como maestro, Petrarca y Boccaccio, por ejemplo, y con Florencia como centro de irradiación (a pesar de las críticas que hace Dante, uno de sus hijos predilectos, a esta ciudad, debido a las convulsiones políticas y morales).

Su idea de «monarquía universal» sería determinante para el llamado Estado moderno y el poder cada vez mayor de los reyes como imagen del Rey del Mundo.

El cómo entrelaza en la Divina comedia personajes e ideas propiamente medievales y cristianas con héroes clásicos griegos y romanos y con sus mitologías marca el retorno de una nueva cosmovisión, alentada por el renacido fuego de Vesta y sus águilas, buscando nuevos corazones en que arder y una nueva conciencia en que aletear poderosamente: una nueva tierra y materia que elevar a su empíreo. Claro que estas son solo las primeras gotas, tímidas, precursoras de la lluvia, o las primeras hebras de fuego y luz divina en un mundo oscuro y pétreo agitado por la violencia, el sueño de las almas, la brutalidad y la inercia.

De hecho, la primera matriz del Renacimiento se dio eficaz pero silenciosamente (sin demasiados anuncios doctrinales ni propagandas) en la obra y el ideal templario. Y es su antorcha en su trágico final la que parece que Dante hubiera recogido piadosamente. No olvidemos tampoco, y después, al amigo de Petrarca, Cola de Rienzo (el Rienzi del drama wagneriano, que vivió entre 1313 y 1354), quien fue en lo político lo que Dante en lo literario, y de quien es fácil pensar que se trata el gran iniciado detrás (o delante) de las fuerzas espirituales y civilizatorias de ese siglo. Sería realmente interesante saber qué hubiera dicho de él en su Comedia.

La conmoción que generó Dante en su tiempo y siglos sucesivos es visible en el número de ediciones de esta obra, la Divina comedia, de la que aun antes de estar concluida, sus versos eran recitados por toda Italia. Pero también asistimos a este impacto emocional, religioso, en las representaciones artísticas que se hicieron de las diferentes escenas del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Los manuscritos iluminados en todo el siglo XIV y el XV, el fresco en la iglesia de Santa María Novella (pintado en 1357 por Nardo di Cione) o las asombrosas, y poco conocidas aún, más de cien ilustraciones que hizo del libro el mismísimo Botticelli, o las de Federico Zuccari en la corte de Felipe II de España, dan fe del furor creativo que despertaron las ideas y el magno poema escrito por Dante.

Y aunque el Barroco no dio demasiada importancia a ilustrar esta obra, los dibujos de contorno de John Flaxman en 1793 y, en el siglo XIX, los grabados de Tommaso Piroli y de Gustave Doré van a divulgar las escenas con las que imaginamos, generalmente, los diferentes pasajes de la Divina comedia. La obra escultórica formidable en bronce de Augusto Rodin, Las puertas del Infierno, de casi siete metros de altura y cuatro de ancho, es también, y evidentemente, dantesca. Casi nos parece oír el cartel de advertencia en la misma según el poeta florentino:

william blake y dante
File: Illustrations to Dante’s Divine Comedy object 4 Butlin 812-4 The Inscription over Hell-Gate.jpg. Wikimedia Commons

«Per me si va ne la città dolente,

per me si va ne l’etterno dolore,

per me si va tra la perduta gente.

Giustizia mosse il mio alto fattore;

fecemi la divina podestate,

la somma sapïenza e ‘l primo amore.

Dinanzi a me non fuor cose create

se non etterne, e io etterno duro.

Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate».

«Por mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dolor; por mí se va hacia la raza condenada. La justicia animó a mi sublime arquitecto; me hizo la Divina Potestad, la Suprema Sabiduría y el primer Amor. Antes de mí no hubo nada creado, a excepción de lo inmortal, y yo duro eternamente. ¡Oh, vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!».

Blake se interesa por Dante

En Inglaterra, la obra de Dante es conocida por vez primera en 1782, año en que Charles Rogers hace la primera traducción de El Infierno. La primera versión completa en inglés es la de Henry Boyd, publicada en 1802.

Es lógico que el pintor y poeta William Blake, que también era visionario y profeta, se interesara por esta obra de Dante, con imágenes tan plásticas y vigorosas, tan apelativas para un alma sensible. Recordemos que este pintor, Blake, que muchos consideraron loco, vivía en una realidad paralela y real, en que hablaba con santos, ángeles y todo tipo de espíritus de la naturaleza, y desde niño. De ese mundo interior y sutil nacerían tan bellísimos poemas e ilustraciones, desde las joyas líricas de Songs of Innocence hasta los monumentales libros proféticos, realmente misteriosos, como el Libro de Urizen o el Matrimonio del Cielo y el Infierno, con sus famosos proverbios dionisíacos (por ejemplo, «Las prisiones son construidas con las piedras de la ley, los burdeles con los ladrillos de la religión»).

Así, cuando recibió el encargo de uno de sus discípulos y amigos para ilustrarla, aunque el poeta tenía ya setenta años, comenzó a trabajar febrilmente, lo que implicaba no solo leer y meditar sobre los versos de Dante, sino entrar en el alma misma de su creador, debatirse furiosamente con y contra sus imágenes, dialogar con ellas. Se decidió, incluso, a aprender, ya con su edad, la lengua italiana para poder entrar en el encantamiento de sus ritmos y música, de sus diseños y formas mentales netas, directamente, sin tener que pasar a través de los diseños y formas mentales propios de una lengua, y además tan diferente, como era la inglesa.

Muchas veces sus amigos lo encontraban en la cama, con un gran cuaderno de hojas de 53 x 37 cm, pintando escena a escena, las que a él le llamaban más poderosamente la atención, sin un programa aparentemente definido. De hecho, realizó 72 láminas del Infierno (varios, por tanto, a veces de un único Canto), 20 del Purgatorio y 10 del Paraíso.

Blake murió sin terminar esta obra. Además, curiosamente, Lionell, el amigo que lo incitó a trabajar en ella —para tener una excusa para ayudarle económicamente—, es posible que tampoco quisiera editarla, lo que no sería nada fácil por cierto. Muy pocos de los cuadros fueron terminados y pasados a buril a planchas. Recordemos que esta era la verdadera profesión de William Blake, pues desde adolescente fue grabador, lo que le permitió ilustrar él mismo no solo los diseños de sus diferentes libros, sino también las planchas de impresión de los mismos.

Tan solo once láminas están firmadas, o sea, terminadas. Muchas son simplemente esbozos, y otras fueron rehechas una vez y otra; en otras, solo hay color en ciertas partes. Blake trabajaba con furor, yendo de una a otra según sus lecturas y meditaciones, sus estados de ánimo, o simplemente la electricidad anárquica de su inspiración dionisíaca.

Blake dante inferno
William Blake: English: illustration to Dante The Divine Comedy, Inferno, Canto I, 1-90. Wikimedia Commons

Según explica Maria Antonietta Terzoli en su artículo «El más allá de Dante: entre mitología clásica y teología cristiana», incluido en la excelente obra William Blake, la Divina comedia de Dante, editada por Taschen y que estoy usando como guía:

«El grado de ejecución va del mero boceto a las láminas completamente terminadas, lo que permite formarse una idea precisa de la forma de trabajar del artista. Básicamente podemos distinguir tres fases en el proceso de realización. En primer lugar se esbozan con el lápiz, a veces también con tiza, la estructura de la composición y los aspectos fundamentales de la narración, con correcciones enérgicas y exploración de alternativas. En el siguiente paso se procede a la coloración, que se aplica con virtuosismo y de manera muy diferenciada. Las figuras se modelan de manera lírica o expresiva, polícroma o monocroma, con líneas fluidas o destacándolas con fuerza, trabajando los aspectos principales de la composición y la narrativa, y fijando asimismo la incidencia de la luz y las cualidades atmosféricas. Una y otra vez se aplican nuevas capas sobre la pintura habitualmente seca, de manera que al final se consigue un efecto de profundidad muy transparente. Por último, el artista interviene de nuevo con la pluma, remarcando los contornos de los protagonistas y acentuando la estructura de un fondo paisajístico. La idea de Blake sobre la relación entre diseño y color se expresa en la siguiente frase: “[…] todo depende de la forma o el contorno. […] Si esto falla, la coloración nunca puede ser correcta […]”. Gracias a su dominio absoluto de los medios técnicos, Blake consigue explotar toda la panoplia de experiencias existenciales, desde los lóbregos suplicios infernales hasta la luminosa felicidad del Paraíso».

Blake y su propio criterio

Blake, aunque reconoce el genio poético de Dante, lucha con él y su Divina comedia, no acepta su visión del Infierno como el lugar de los castigos, ni el maniqueísmo que impregna su obra, ni mucho menos cree en la humillación y el sufrimiento como pago de los errores cometidos. Para él, esta dialéctica de castigo y error era simple superchería. Y desde luego su Dios es el del perdón, no el del castigo. Según la antigua visión gnóstica y aun teosófica, el Dios que cela este mundo, el Jehová bíblico (asociado a Saturno-Luna), no es la Luz Divina omnipotente, sino el Amo de la Caverna, un Dios iracundo y celoso, que se hace adorar y temer y que quiere al alma esclava de sus leyes, que son las de la sumisión y la vergüenza y no la de las almas libres, señoras de sí mismas, interviniendo con su poder, inteligencia y amor con el mismo plan evolutivo que es la existencia. Blake considera materialista la visión del mundo de Dante. Y para él, imbuido en medio de sus alucinantes visiones —semejantes a las de Swedenborg, a quien admiraría y criticaría al mismo tiempo—, según dice: «Todo en la Comedia de Dante muestra que, por razones tiránicas, ha hecho de este mundo el fundamento de todo y señora a la diosa Naturaleza, la Naturaleza es su inspiradora y no el Espíritu Santo. Como dijo el pobre Shakespeare: Naturaleza, tú eres mi diosa».

Blake dante
Dante y Beatriz en el Cielo, en la constelación de Géminis, ilustración de William Blake.

No entendemos muy bien por qué esta oposición innecesaria. Los estoicos armonizaron con su filosofía y ejemplos Logos y naturaleza; cada uno de ellos es la expresión del otro. Logos es naturaleza ideal, en la mente divina. Naturaleza es el Logos mismo impregnando, ordenando y dignificando con sus poderes creadores a la misma.

Aun a pesar de su rebeldía ante la filosofía de Dante, Blake es estrictamente fiel al texto y a las imágenes poéticas del poeta florentino. Solo que a veces hace anotaciones exponiendo, para sí mismo, lo que piensa. Anotaciones que serían invisibles en la pintura final, pero que ahí están dejando constancia de sí, pues quien calla otorga.

Como dice la autora del artículo antes mencionado, lo que retrata William Blake son tipos, categorías humanas, no individualidades, y menos, personajes de carne y hueso. Dante y Virgilio, su maestro y guía en el Infierno y el Purgatorio, son así casi gemelos en las ilustraciones de Blake, gemelos y asexuados, como almas. Uno va de azul, la serenidad, y otro de rojo, la pasión, pues está vivo y su cuerpo proyecta sombras y pesa. No como en las ilustraciones de Botticelli, en que Virgilio asume mayor tamaño, especialmente cuando le lleva y protege, como a un niño en su regazo. Y en este último, Beatriz es figurada, directamente, como una diosa.

Siendo como siempre la pintura de Blake casi onírica y sus imágenes, texturas y colores irreales, es asombroso como juega con la «música de los colores», o sea, con los diferentes estados de ánimo que provocan en el espectador, como si estuvieran vivos. Como dice la autora de este artículo, «la luz y el color como portadores de significados autónomos», con «dramáticos claroscuros, los nubarrones de mal augurio y el fuego vivo del averno, la plácida luz de la luna, los amenazadores esperanzadores, los paisajes paradisíacos y la luminosidad esplendorosa del Empíreo». Agregamos nosotros el amarillo verdoso pálido, casi enfermizo de una Fortuna que tienta y ofrece, pero que no va a perdonar el fruto comido; o el gris sucio, difuminado, de esa lluvia barrosa donde retozan como cerdos los hundidos en el círculo de los glotones (y que tan pavorosa y gráfica es en el texto de Dante); el rojo llameante y tiznado de la lujuria que agita e impele a los amantes a satisfacer sus pasiones; o las flamas triangulares, con sombras rojas y azules en que arden los gigantes que presiden la entrada en el Infierno; el verde esmeralda, esperanzado, de las cornisas del Purgatorio; el azul noche de inspiración en que arden frías las estrellas blancas, al ser Dante raptado por Lucía —la gracia y luz del alma, en cuanto guía— y llevado en sueños hasta la entrada del Purgatorio; o el rosa inflamado del amor de las escenas del Paraíso, el color de la caridad cuando se difunde en el blanco de la pureza, aunque su color verdadero sea el rojo inmaculado, puro. En este Paraíso, la paleta de colores difumina y entrelaza los siete colores del iris, diluidos en luz en tonalidades que decididamente no son de esta tierra.

blake dante inferno
Santa Lucía lleva a Dante, en su sueño, a la entrada del Purgatorio.

Algunos diseños, solo esbozos, son prodigiosos, como el de la Rosa Mística que conforman todas las almas en el Paraíso con la Virgen María, la Madre del Mundo, coronándola con un espejo vuelto hacia Dios. Si en el texto de Dante es sublime lo que sugiere, no lo es menos cómo lo ve y pinta William Blake. Solo nos apena profundamente que no hubiera terminado y coloreado esta lámina.

Y de las terminadas, es gloriosa, en sentido literal, la de Beatriz apareciendo en el carro empujado por un grifo celeste, que muchos autores quieren que sea Cristo mismo, que tira de la Iglesia. Inmóvil, es puro movimiento y torbellino de lirismo: el dosel azul cielo con los ojos como los del pavo real; el giro de la rueda queriendo simbolizar la afirmación bíblica de «el espíritu estaba en las ruedas»; el velo dorado[1] y florido de Beatriz —el alma Inmortal— coronada; las tres damas danzando, que figuran en el color blanco nieve, verde esmeralda y rojo fuego, la fe, la esperanza y la caridad, etc.

william blake dante
Beatriz dirigiéndose a Dante, ilustración de William Blake.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Beatrice_Addressing_Dante_(by_William_Blake).jpg

Los gestos son desmedidos y teatrales, congelados en su vivo dinamismo, y agitan las ondas astrales con un gran dramatismo emocional. Así, todo es vida, luz y movimiento, en el Infierno, en el Purgatorio o en el Paraíso, pues como dijo William Blake en sus Proverbios del Infierno, aunque «el necio no ve el mismo árbol que ve el sabio», el árbol es el mismo y «la eternidad está enamorada de los frutos del tiempo». Y es ese amor el que se convierte en actividad incesante.

[1] Aunque en el texto de Dante las vestimentas incorporan los tres colores de las virtudes teologales (blanco de la fe, verde de la esperanza y rojo de la caridad), el resultado es un velo dorado.

Poesía en búlgaro

Autor: Hristo Botev

MI PLEGARIA

Bendito sea 

Dios nuestro…

¡Oh, mi Dios, Dios justo!

No tú, que estás en el cielo,

sino tú, en mí, en uno,

en mi corazón y alma…

¡No tú, a quien le rezan

los santones y los popes

y a quien queman velas

los ortodoxos capirotes;

no tú, quien has creado

al varón y la mujer del barro

y al hombre has dejado

ser esclavo en la tierra;

no tú, quien has ungido

a papas, reyes, patriarcas,

y marcado con desdicha

a mis hermanos hambrientos;

no tú, quien al esclavo dictas

rezar, someterse,

y le nutres hasta la tumba

con falsas esperanzas;

Sino tú, Dios del intelecto,

defensor de los caídos,

cuyo día los pueblos

festejarán ya muy pronto.

Inspira a cada uno

amor por la libertad vivo,

para que a muerte luche

contra los adversarios de la vida.

Afianza y mi mano…

Y cuando el esclavo se levante rebelado

que yo y mi tumba halle

en el campo de batalla.

No dejes que se enfríe

el corazón fiero en tierras ajenas

y mi voz se desvanezca

amortiguada en el baldío…

COMPARTIENDO EL BOTÍN

Somos hermanos de espíritu, tú y yo,

abrigando los mismos ideales,

y creo que no existe nada en este mundo

de lo que nos debamos arrepentir, tú y yo.

La posteridad nos juzgará,

hicimos el bien o el mal,

pero por ahora, mano a mano,

¡caminemos hacia adelante, con pasos más seguros!

El sufrimiento y la pobreza en una tierra extranjera

fueron nuestros compañeros de vida,

pero los compartimos como hermanos

y los compartiremos de nuevo, los dos…

Compartiremos coros de reprimenda, tú y yo,

y sufriremos la burla de los tontos,

sufriremos, pero no lloraremos

bajo tormento humano de ningún tipo.

Y no inclinaremos nuestras cabezas

ante pasiones e ídolos profanos:

nuestras dos tristes liras

nos han contado lo que hay en nuestros corazones.

Así que adelante ahora, con espíritu e ideales,

a compartir por última vez el botín:

a cumplir con nuestro juramento sagrado,

¡hacia la muerte, hermano, vayamos hacia la muerte!

Actividades abril 2021

Viernes 9 de abril a las 19:30h

La naturaleza del alma según Platón

Cita con el alma, Su naturaleza según Platón🏺

Para el filósofo Platón, el alma es la parte más excelente del hombre, gracias a ella podemos alcanzar la ciencia, realizar acciones virtuosas y rectas, elevar nuestra conciencia, reconocer lo justo, lo bello, lo verdadero y lo bueno.

El alma nos vincula con el mundo divino y está dotada de un destino inmortal. Por eso las Ideas del Bien, la Belleza, Justicia y Verdad son eternas y siguen siendo válidas para inspirarsnos en nuestro presente.

El sábado 9 de abril a las 19:30h te invitamos a esta charla online impartida por Pascual Roselló

Accede a Zoom mediante: ID de la reunión: 837 1030 7256 Código: 159189

¡Os esperamos!🤍

Viernes 16 de abril a las 19.00h y 19:30h

Taller el mensaje poético; charla En busca de la bella Erato

Presentación del taller El mensaje poético y charla online En busca de la bella Erato

✨El arte como expresión elevada, se vale del artista, en este caso del poeta, para comunicar su mensaje a los seres humanos. Un mensaje transcendente que nos ayuda a recolocarnos en nuestro centro, en lo profundo de nuestro ser.

Os invitamos a vivir el mensaje poético, que a través de ideas y palabras restablece, de los grandes poetas, nuestra preciada armonía interior.El viernes 16 de abril a las 19:00h será la presentación del taller y a las 19:30h la charla online.

Accede a Zoom mediante: ID de la reunión: 868 9043 2281Código: 162264

¡Os esperamos!🤗🖋️.

Sábado 17 de abril a las 17:30h; Domingo 18 de abril a las 10:00

Club de mitología; encuentro sobre la primavera en el arte

La primavera en el arte💐

Con la llegada de la primavera renace el año y la naturaleza resurge en todo su esplendor. Los árboles florecen, las horas de sol se alargan y los colores que nos rodean se avivan provocándonos sentimientos de alegría, felicidad, y bienestar.

Por ello, esta estación del año ha sido considerada como símbolo de vida y amor y no es de extrañar que haya sido fuente de inspiración para algunas de las grandes obras de la historia del arte. A lo largo de la historia del arte, fueron muchos y variados los artistas que se decidieron a inmortalizar el florecer primaveral.

Os invitamos a acudir a este encuentro online de mitología los siguientes dias:

-Sábado 17 de abril a las 17:30h. Accede a Zoom mediante: ID de la reunión: 81557297044 Código: 218064

Si te pierdes el encuentro tienes otra oportunidad de asistir:

-Domingo 18 de abril a las 10:00h. Accede a Zoom mediante: ID de la reunión: 82487867997 Código: 038563

¡Os esperamos! 🙌🏻🌼

Viernes 23 de abril a las 19:30h

Charla online: Kant

Filósofos del mundo: Kant🔸

El filósofo Immanuel kant fue uno de los más grandes filósofos de la Ilustración.

Kant dio un giro en el pensamiento tradicional de la época al colocar al ser humano como parte del universo. Ese ser humano que, según su máxima, debía actuar individualmente de forma que su manera de obrar pudiera convertirse en ley universal, y debiendo alcanzar la armonía y la convivencia social como reflejo de las leyes naturales.

“Obra de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”

El viernes 23 de abril a las 19:30h te invitamos a esta charla online .

Accede a Zoom mediante: ID de la reunión: 848 7140 7447 Código: 973953

¡Os esperamos!

Erato, la musa de la poesía amorosa

Taller poético

Hoy vi a otra de las musas, generosas criaturas que bajan de tanto en tanto al árido mundo de los humanos para volcar una gota de su eterna inspiración. Y, en medio de este extraño mundo en que vivimos, en medio de este mundo seco y torturado, vi ante mí a la dulce Erato, reina de la poesía, genio de la lírica, fuente del amor…

Cediendo al impulso primero, vi de ella su apariencia y, como siempre me ha sucedido, quedé absorta en su presencia, tratando de buscar un poco más allá el conte­nido interno de los muchos símbolos que la adornaban. Vi su sencillez, su modestia y delicadeza, vi su cabeza coronada de rosas; vi los pliegues de su manto, que eran en su caída un canto de armonía; vi su lira y su flecha, y al pequeño Eros rondando a sus pies, buscando él también –aunque pequeño dios– el apoyo de la musa para mejor impactar en los hombres.

Y, tras la visión, vino el ensueño… ensueño que agranda la enorme diferencia entre el ámbito que vio nacer la musa y este otro ámbito que hoy nos rodea. Aparente­mente, nada hay más dispar que aquellos viejos años heroicos y apasionados y estos otros cobardes y malvados; entre aquellas épocas de poemas y finos sentimientos y estas otras de ruido e instinto. Y los que hoy anhelan lo bueno y lo justo, aquello que debe vivir en el fondo de todo ser humano, cargan además con el dolor que supone tener que esconderlo, disimularlo, callarlo o llorar a solas, pues la “moda” no permite esas “debilidades”.

Así, entre oleadas de dolor vino el ensueño… Escuché versos de maravilla en medio de un suave ritmo, con viejas palabras olvidadas, tan simples y tan puras que no tienen ningún sentido si no van cargadas de sentimientos afines. Escuché los sones líricos que reúnen toda la Naturaleza en un solo canto a la belleza. La lira de la musa se expresaba en tenues melodías para acompañar aquellos viejos poemas de amor.

Entonces vi cobrar vida al pequeño Eros. El tierno diosecillo clavaba sus ojos traviesos en la flecha que la musa llevaba en la mano, y todo adquiría un color más profundo, más intenso.

Erato, musa de la poesía amorosa y Eros niño
Crédito de la imagen: The Athenaeum

Comprendí –una vez más– que Erato canta a un amor sublime, que escapa por completo de nuestro tiempo y espacio. Supe que la musa ya no vive entre nosotros, porque son muy pocos los hombres que quieren saber de este amor sin límites que apenas si se apoya en el cuerpo, para elevarse hasta estratos sutiles donde se encuentra la raíz misma de la vida. Añoré con fuerza aquellas oleadas cadenciosas donde la poesía toma el mismo ritmo que el fluir de la sangre, donde las palabras bullen como las aguas del mar, y donde el sentimiento es matriz de visiones celestiales.

Bella y casta Erato: tu lirismo no ha muerto con el tiempo; tu antiguo mito no es la mentira que hoy nos cuentan. Tu existencia es tan real como la imperiosa necesidad que los hombres sienten de aquello que tú representas. Pero, como a tus otras hermanas, nadie te comprende por miedo a comprenderte; nadie te sigue por el inmenso trabajo que significa despegarse del barro. Hay miedo a volar como tú, a cantar como tú y a sentir como tú, porque todo ello equivaldría a vivir con el alma limpia, abierta y al desnudo. Por eso hoy se desnudan los cuerpos y se cubren las almas de sucios harapos… Por eso ha muerto la poesía, por eso mueren poco a poco las palabras amorosas y por eso el gesto de dulzura de tu reino ha sido reemplazado por el golpe y la ironía…

Pero yo te he visto y sé que existes… Aunque tu visión sea fugaz, he estado contigo un instante y, desde mi humilde condición de mortal, hago a partir de ahora el esfuerzo necesario para perpetuar tu gloria y tu belleza. Déjame cantar por ti; déjame usar la lira e inspira mis voces; cúbreme con tu ternura y haz que lo que hoy digo –lo que hoy vi– sea realidad para todos los que, mudos y desesperados, sueñan contigo sin saberlo.

Autor: Delia S. Guzmán

Actividades marzo 2021

La guerra florida, Charla online

Salvando algunas diferencias formales, las sociedades precolombinas eran sociedades tradicionales.

En sus mitos y elementos simbólicos aparecen reflejados conceptos comunes tales como el simbolismo del centro, el concepto de complementariedad, la idea del hombre como puente de unión entre el cielo y la tierra o la de su responsabilidad ante la conservación del mundo y de la Naturaleza.

Estos pueblos se caracterizaron por su espíritu guerrero. La «guerra florida» formaba parte del rito cotidiano, entendida como actitud sagrada.

Vamos a conocer ese rito este viernes dia 12 en nuestra sala de Zoom. Para acceder usen el siguiente enlace:

ID de reunión: 814 3549 1277 – Código de acceso: 288770

Encuentro mitológico, La primavera

Cada estación tiene su razón de ser, pero hemos de sintonizarnos con los ritmos naturales y en los equinoccios hay que aprovechar las energías cambiantes del cosmos.

La primavera es la resurrección de la vida en toda la naturaleza. La naturaleza extiende al alma su invitación a ese renacimiento. Es por eso que todas las antiguas culturas, e incluso hoy en día, se festeja la primavera. Es por eso también, que desde las más antiguas civilizaciones nos han llegado mitos sobre el poder regenerador de la primavera.

Si quieres asistir a este encuentro mitológico y comprobar si te gusta, puedes contactarnos a lafinestrafilosofica@gmail.com o por whatsapp al 604 061 138.

Club del libro, La dama del alba

La Finestra pone en marcha un club del libro que se reunirá mensualmente y donde podremos hablar, leer y comentar nuestros libros preferidos.

Y para esta ocasión, comenzaremos con la obra La dama del alba de Alejandro Casona.

La muerte; la vida; el desamor; la tradición; las decisiones tomadas; el destino; lo inexorable, la muerte… son los temas que nos propone el autor en esta obra de teatro que nos lleva a una pequeña aldea asturiana. 

Evento online a través de Zoom:

ID de reunión: 891 0663 2828 – Código de acceso: 581545

Club de mitología

Hazte miembro de nuestro club de mitología.

CONTENIDO:
1 Encuentro mensual, vía on-line, de 2 horas.
El temario abarcará mitos de numerosas culturas y civilizaciones así como sus referencias en el arte. También analizaremos mitos referidos la astronomía, a la astrología, a los ciclos de la naturaleza y símbolos en las catedrales góticas. Veremos también las posibles interpretaciones simbólicas de cuentos, poemas y relatos.
En todos los temas trataremos de llegar al sentido práctico de los “mensajes simbólicos. Tras cada encuentro se enviarán los apuntes de la clase impartida a los asistentes. Las clases se grabarán con el fin de poder disponer de ellas en caso de no poder asistir al encuentro.
Habrá dos horarios a los que poder asistir:

sábados a las 17:30h – domingos a las 10:00h

Cuota anual: 50€, primer encuentro gratuito. Para acceder a los encuentros mitológicos, por favor envíen un email a lafinestrafilosofica@gmail.com donde recibirán más información o envíen un whatasapp al 640061138.

A la primavera y al sol

Doña primavera…de Gabriela Mistral

Doña Primavera viste que es primor,

viste en limonero y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias unas anchas hojas,

y por caravanas unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla por esos caminos

¡Va loca de soles y loca de trinos!

 Doña Primavera de aliento fecundo,

se ríe de todas las penas del mundo…

No cree al que le hable de las vidas ruines

 ¿Cómo va a toparlas entre los jazmines?

 ¿Cómo va a encontrarlas junto de las fuentes

de espejos dorados y cantos ardientes?

De la tierra enferma en las pardas grietas,

enciende rosales de rojas piruetas.

 Pone sus encajes, prende sus verduras,

en la piedra triste de las sepulturas…

 Doña Primavera de manos gloriosas,

haz que por la vida derramemos rosas:

Rosas de alegría, rosas de perdón,

rosas de cariño, y de exultación. 

El sol…de Pablo Neruda

A plena luz de sol sucede el día,
el día sol, el silencioso sello
extendido en los campos del camino.

Yo soy un hombre luz, con tanta rosa,
con tanta claridad destinada
que llegaré a morirme de fulgor.

Y no divido el mundo en dos mitades,
en dos esferas negras o amarillas
sino que lo mantengo a plena luz
como una sola uva de topacio.

Hace tiempo, allá lejos,
puse los pies en un país tan claro
que hasta la noche era fosforescente:
sigo oyendo el rumor de aquella luz,
ámbar redondo es todo el cielo:
el azúcar azul sube del mar.

Otra vez, ya se sabe, y para siempre
sumo y agrego luz al patriotismo:
mis deberes son duramente diurnos:
debo entregar y abrir nuevas ventanas,
establecer la claridad invicta
y aunque no me comprendan, continuar
mi propaganda de cristalería.

No sé por qué le toca a un enlutado
de origen, a un producto del invierno,
a un provinciano con olor a lluvia
esta reverberante profesión.

A veces pienso imitar la humildad
y pedir que perdonen mi alegría
pero no tengo tiempo: es necesario
llegar temprano y correr a otra parte
sin más motivo que la luz de hoy,
mi propia luz o la luz de la noche:
y cuando ya extendí la claridad
en ese punto o en otro cualquiera
me dicen que está oscuro en el Perú,
que no salió la luz en Patagonia.

Y sin poder dormir debo partir:
para qué aprendería a transparente!

Hoy, este abierto mediodía vuela
con todas las abejas de la luz:
es una sola copa la distancia,
al territorio claro de mi vida.

Y brilla el sol hacia Valparaíso.

Actividades enero y febrero 2021

Espejos y espejismos

Los espejos están presentes en la obra de Platón, a veces claros y pulidos, y a veces engañosos. Pero sobretodo como ejemplo del que busca la comprensión de las diversas facultades del alma; entonces aparecen de dos modos, como artefactos que se emplean para simular o engañar y que reflejan diferentes aspectos de nuestra vida animal y también, según la inclinación que les demos, como acceso a la sabiduría y a lo divino en nosotros.

El espejismo, es creer que la realidad se encuentra en aquello más material que reflejamos.

Espejo y espejismos (extracto)

Para atender esta charla entra en Zoom el viernes 29 a las 19:00h. Id de reunión 21 8618 6956, código de acceso 850036.

Taller de Filosofía aplicada

Cuando por breves instantes logramos escaparnos de la rutina material del vivir con minúsculas, se abren nuestros ojos ante la inmensidad del Universo que sabemos incomprensible, pero que sin embargo no sentimos ajeno a nuestra condición de humanos. ¿Qué es lo primero que entonces nos llama la atención? El orden, la armonía inquebrantable con que todo se desenvuelve, los sonidos incansables con que los ciclos vuelven a aparecer una y otra vez… Eso es música” (Extracto del artículo La música, expresión del alma).

Esa música que nace desde la más profundo de nuestro ser la podemos expresar a través de llevar a cabo la aplicación de la filosofía.

Se trata de un taller de una clase a la semana.

Si deseas asistir a la presentación gratuita de este curso on-line, accede a Zoom el miércoles 3 de febrero a las 18:00h y decide:

ID de reunión: 815 6374 3468Código de acceso: 947672

Claves de la fortaleza interior y exterior

Este nuevo taller, que lleva por título Claves de la fortaleza interior y exterior, tratará, entre otros temas, sobre esta virtud, una de las cuatro virtudes platónicas. Se trata de la fortaleza, no solo de la física, sino de aquella engendrada en nuestro interior, la fuerza de la voluntad, que nos permite perseverar ante nuestras propias limitaciones y a las que imponga la sociedad.

Este es un taller de una clase a la semana. Puedes asistir a la presentación/primera clase gratuita para recibir más información y decidir seguir adelante con el taller.

Si estás interesado en el taller, accede a él a través de Zoom, el día 4 de febrero a las 18:00h.

ID de reunión: 857 5759 1547 Código de acceso: 647841 (Plataforma Zoom)

El sentido profundo de la Navidad

No te pierdas esta charla sobre la Navidad. Se colgará el enlace en nuestra página de Facebook en los siguientes días.

Mucho se ha escrito sobre la Navidad, pero en estas fechas cercanas a ella no está de más hacerlo de nuevo.

La celebración de la Navidad y Año Nuevo son fiestas que con estos nombres u otros siempre han existido en todas las civilizaciones. En todas las civilizaciones se han realizado, pero adaptadas a cada época y lugar geográfico. Pero en todas ellas se ha absorbido un significado, costumbres o tradición ya existente.

Al igual que todo lo existente, la Navidad es algo cíclico, pero no por ello monótono ni rutinario sino renovador, ya que también en nosotros existe lo cíclico y vez tras vez debemos recordar el significado y el porqué de las cosas que hacemos, para no caer en la rutina y el olvido, puesto que si ocurre esto perdemos el rumbo, la dirección, el centro, y hay peligro de que se produzca el desaliento, el sin sentido de todo, o sea el caos…

En la naturaleza todo se aprovecha, y el hombre no es ajeno a ello, (aunque muchas veces no lo veamos así). De la misma manera que ella aprovecha lo muerto y caduco para regenerarse, el hombre también aprovecha lo anterior para construir lo nuevo; así que no nos ha de extrañar que la Navidad se haya construido en base a fiestas y nacimientos de dioses de anteriores civilizaciones que tienen que ver con el renacimiento, la renovación, la luz etc… (Mitra, Agni, fiestas Saturnales, fiestas de Lug, Frey…).

Al igual que la construcción de templos cristianos se ha hecho sobre otros templos anteriores, aprovechando un simbolismo, una magia y unas costumbres de adoración y devoción en dichos lugares; al igual que las lenguas que utilizamos se basan en otras anteriores, y al igual que las formas de todo lo existente se basa en formas existentes previamente, así ocurre con la Navidad.

Si estudiamos todos esos símbolos y mitos nos daremos cuenta del parecido que existe entre ellos, como si viniesen o tuvieran un origen común… No se sabe el “por qué” de la creación del universo, ni se sabe ni se llega a entender de una manera racional. Y es por eso por lo que se utilizan símbolos, mitos, cuentos, tradiciones, etc., que en cierto modo nos hacen captar “algo” abstracto de una manera particular e individual.

Las distintas interpretaciones de estos son como las piezas de un enorme puzzle, y juntos lo pudiéramos montar. Por eso no deberíamos cerrarnos a una sola interpretación excluyendo las demás.

El “Génesis”, nos habla de unas aguas primordiales que están quietas, sumidas en la oscuridad, estériles, inertes; en otras tradiciones nos hablan de un caos original. Pero en algún momento, el espíritu que flota sobre las aguas las toca, y a partir de ahí todo comienza a generarse.

Se ha interrumpido el letargo, el sueño, la oscuridad, la esterilidad, el caos, y ha dado comienzo el cosmos, el nacimiento, la fertilidad, la organización, la existencia. Pero nos encontramos con una oposición, una inercia, un no querer moverse, una tendencia a la pasividad, al caos original que se va a enfrentar a esa creación, a ese orden. Una especie de fuerzas sutiles que continuamente van a aprovechar cualquier momento o debilidad que vean, para volver a implantar ese caos original.

Por lo que se va a necesitar una especie de voluntad-ley que venza a esa fuerza caótica, pasiva, que se niega a perder su poder (egoísmo, falta de amor…), y a ser transformada y utilizada (porque en la naturaleza nada se destruye) para la construcción del cosmos, creación…

En el símbolo y tradición de la Navidad, la ley viene dada a través de la profecía de la llegada de un niño rey que traerá un nuevo mensaje (de ahí que en los evangelios, Jesús siempre este repitiendo: “oísteis que se os dijo…, pues yo os digo…”), este nuevo mensaje o ley sería el cosmos, la nueva luz que tiene que sustituir o transformar al cosmos anterior, porque ha finalizado su tiempo y ahora ya no sirve; pero este no se retirará sino que perseguirá al niño en incluso amenazará a la madre como podemos ver en Apocalipsis 12.

En todas las culturas se habla de un lugar en el que se dio origen a la civilización (o a su civilización) y en el que tenían un contacto directo con la deidad. Esos lugares muchas veces etimológicamente significan ombligo, otras no, pero prácticamente de ese lugar nos hablan todas las civilizaciones (Edén en la tradición cristiana, Cuzco en Perú, Rapa-Nui…).

El árbol también simboliza ese centro del que surge la creación: al principio es una semilla enterrada en la tierra inerte, pero húmeda y fértil. Después romperá esa “cáscara” y crecerá, alimentándose de esa madre tierra a través de sus raíces, y transportará ese alimento a través del cordón umbilical del tronco; se extenderá por las múltiples ramificaciones hasta crear los frutos del cosmos: planetas, estrellas y espirales galácticas.

¿Qué es si no el árbol de Navidad? ¿Con qué lo adornamos? Con planetas, estrellas y espirales galácticas. Después lo iluminamos, porque en esos días de máxima oscuridad, el Sol necesita de toda nuestra ayuda, que es la aportación de nuestra luz para darle fuerza, para que vuelva a nacer.

También es símbolo de renovación porque año tras año parece morir cuando pierde sus hojas, pero año tras año vuelve a renacer y de nuevo empieza a crecer. Si todo lo que ocurre está relacionado, no podría ser en otras fechas sino en estas, de máxima oscuridad, que nazca la luz del mundo, el Cristo.

A partir de esta fecha el Sol irá ganando terreno a la oscuridad, la semilla en la oscuridad de la tierra romperá su cáscara, y será en éste antiguo mes décimo (actualmente el duodécimo), cuando el sol entra en Capricornio, cuyo regente es Saturno, el caos… Capricornio se relaciona con el décimo trabajo de Hércules, héroe que tiene que realizar doce trabajos, al igual que el Sol que en su ciclo anual “atraviesa” los doce signos zodiacales.

Este décimo trabajo consistió en descender a los infiernos, a la oscuridad y liberar a Prometeo, quien robó el fuego de los dioses para entregarlo a la humanidad.

Doce fueron los trabajos de Hércules, doce son las estrellas que coronan a la Madre virgen del Apocalipsis, doce son los apóstoles que rodean al Cristo, doce meses tiene un ciclo solar y el último día del mes doceavo nosotros hacemos nuestro balance anual, nuestras promesas, y a las doce de la noche nos comemos doce uvas, tal vez como símbolo del esfuerzo que deberemos realizar durante el año (agnus, anillo, circulo, ciclo) entrante, para poder cumplir esas promesas que hemos realizado en los últimos momentos del ciclo anual.

Sobre estas fechas, más o menos del 17 al 25 de diciembre, en la antigua Roma se celebraba las “Saturnalia” , que eran fiestas en honor a Saturno. En ellas, en cada comunidad y en torno a un pino, se elegía un rey entre los siervos o esclavos que se liberaban.

Ese nuevo rey representaba al caos, a la oscuridad que en estos días reinaba. Después el rey volvía a renacer y el rey del caos era apartado. En la actualidad ese caos es representado en algunas poblaciones como en Santurce (Vizcaya) como un muñeco que al final se quema.

También el 28 de diciembre (Santos Inocentes) tenemos que soportar bromas que en otras fechas no son permitidas, y colgamos -o se nos cuelga- un muñeco que al final del día rompemos. El 24 de diciembre a las doce de la noche, celebramos la Misa del Gallo, el gallo como símbolo del nuevo amanecer, del nuevo día que simboliza Jesús el “Cristo”, esa luz que a partir de este momento va a ir ganando terreno a la oscuridad, como si de un verdadero día se tratara.

En el año nuevo, en Roma se celebraban las fiestas en honor de Jano (de ahí el nombre del mes de enero), deidad con doble rostro: de hombre adulto, el año que se va; y el rostro de hombre joven, el año que entra. Durante estas fiestas se intercambiaban regalos, se felicitaban y se entregaban ramitas de laurel para augurar fortuna y felicidad (el laurel es un árbol de hoja perenne consagrado a la deidad solar de Apolo), al igual que nosotros seguimos haciendo hoy en día: felicitándonos, dando estrenas y deseándonos un buen año.

Todo esto nos sirve para saber de dónde vienen estas fiestas de la Navidad, por qué hacemos lo que hacemos durante estos días. Si esto lo trasladamos a toda nuestra vida, si sabemos por qué realizamos las cosas, entonces empezaremos a vivir conscientemente; entonces es cuando todo deja de ser monotonía y rutina para transformarse en una cierta felicidad serena y consciente.

Ese despertar de la conciencia tal vez sea la luz que tiene que nacer en nosotros, nuestro verdadero rey. Si tenemos en nuestra mente la imagen del Belén (introducido por Francisco de Asís), nos daremos cuenta que las imágenes que representan el nacimiento son un círculo cubierto por una cáscara de materia y oscuridad que es la cueva en donde se encuentra.

En el centro de dicho círculo se encuentra el verdadero rey, o sea, el Niño (en nosotros nuestra conciencia superior), que es el origen del círculo y el que le da sentido. Es pequeño, se le tiene que cuidar, alimentar, hacerlo crecer…, pero es el verdadero rey, alrededor de él están todos los estados de la naturaleza…

Otro círculo se establece en este nacimiento aunque un poco más externo, es el formado por los tres Reyes Magos y por los pastores que colocaremos en número de cuatro. A nivel individual los tres reyes serían nuestra parte superior, por decirlo de otra manera, nuestra parte divina, y los pastores nuestro aspecto inferior; o sea, nuestra parte más apegada a la materia.

Si este año construimos el belén, cuando coloquemos al Niño pensemos que tenemos que hacerlo nacer en nosotros, que es nuestro centro, nuestra conciencia más alta, que es la que nos hará transformarnos en ese otro ser alado que también colocamos en el nacimiento, en el mismo eje en que está el niño pero arriba, en lo alto, fuera de la cueva, y ese eje nos lleva a unirnos con el eje del árbol , con el cosmos, con las estrellas…

Pero hemos de cuidar ese niño, hacerlo crecer, que dé frutos (virtudes) que nos ayudarán a vencer próximos embates de las fuerzas caóticas (pasiones, perezas, egoísmos…). Necesitaremos de todas nuestras fuerzas para defender y hacer nacer a ese “verdadero rey”.

Por: Fran Pérez.

Un Halloween diferente

https://view.genial.ly/5f97479f8c7f9b0d14e86cb8/presentation-halloween

Hace mucho tiempo, la mayoría de los monstruos eran seres simpáticos y golosos, tontorrones y peludos que vivían felizmente en su monstruoso mundo. Hablaban y jugaban con los niños y les contaban cuentos por las noches. Pero un día, algunos monstruos tuvieron una gran discusión por un caramelo, y uno se enfadó tanto que sus furiosos gritos hubieran asustado a cualquiera. Y entre todos los que quedaron terriblemente asustados, las letras más miedosas, como la L, la T y la D, salieron corriendo de aquel lugar. Como no dejaron de gritar, las demás letras también huyeron de allí, y cada vez se entendían menos las palabras de los monstruos. Finalmente, sólo se quedaron unas pocas letras valientes, como la G y la R , de forma que en el mundo de los monstruos no había forma de encontrar letras para conseguir decir algo distinto de » GRRR!!!», «AAAARG!!!» u «BUUUUH!!!». A partir de aquello, cada vez que iban a visitar a alguno de sus amigos los niños, terminaban asustándoles; y con el tiempo, se extendió la idea de que los monstruos eran seres terribles que sólo pensaban en comernos y asustarnos.

Un día, una niña que paseaba por el mundo de los monstruos buscando su pelota, encontró escondidas bajo unas hojas a todas las letras que vivían allí dominadas por el miedo. La niña, muy preocupada, decidió hacerse cargo de ellas y cuidarlas, y se las llevó a casa. Aquella era una niña especial, pues aún conservaba un amigo monstruo muy listo y simpático, que al ver que nada de lo que decía salía como quería, decidió hacerse pasar por mudo, así que nunca asustó a nadie y hablaba con la niña utilizando gestos. Cuando aquella noche fue a visitar a su amiga y encontró las letras, se alegró tanto que le pidió que se las dejara para poder hablar, y por primera vez la niña oyó la dulce voz del monstruo.

Juntos se propusieron recuperan las voces de los demás monstruos, y uno tras otro los fueron visitando a todos, dejándoles las letras para que pudieran volver a decir cosas agradables. Los monstruos, agradecidos, les entregaban las mejores golosinas que guardaban en sus casas, y así, finalmente, fueron a ver a aquel primer monstruo gruñón que organizó la discusión. Estaba ya muy viejecito, pero al ver las letras, dio un salto tan grande de alegría que casi se le saltan los huesos. Y mirando con ternura las asustadas letras, escogió las justas para decir «perdón». Debía llevar esperando años aquel momento, porque enseguida animó a todos a entrar en su casa, donde todo estaba preparado para una grandísima fiesta, llena de monstruos, golosinas y caramelos. Como que las que se hacen en Halloween hoy día; qué coincidencia, ¿verdad?

Autor: Pedro Pablo Sacristán.

La adversidad

No debe de ser tan mala la adversidad cuando no cesamos de encontrar frases respecto a ella, donde se la presenta como una oportunidad, que vista desde la serenidad que se precisa en los malos momentos, nos ayuda a crecer y mejorar.

La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la comodidad hubieran permanecido dormidos, nos dice el poeta Horacio. La adversidad nos pone a prueba, porque claro, que remedio cuando estamos en medio de una situación difícil que solucionarla. En ese acto de solucionar nuestros problemas hacemos uso de recursos que de otro modo no harían falta: el ingenio, el coraje, las famosas fuerzas de flaqueza, la perseverancia, etc.

En ese superar la adversidad, es muy necesaria la serenidad para comprender todos los aspectos del problema, del entorno y nosotros mismos antes de atacarlo.

Únete a nuestra charla gratuita “Fortaleza y serenidad ante la adversidad” este viernes 16 de octubre al as 19:00h por Zoom.

ID de reunión: 827 2249 3624, código de acceso: 077016